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Bushi Dojo

La importancia de la base: Kihon Happo

La base, la Kihon Happo, la columna vertebral del Budo Taijutsu de la Bujinkan de Hatsumi Sensei.

Ocho técnicas básicas que se multiplican hasta el infinito. Ocho técnicas que pueden estudiarse desde múltiples puntos de vista, que dan lugar a cientos de interpretaciones y caminos diferentes.

Dicen que Takamatsu Sensei le dijo una vez a Hatsumi Sensei que si tuviese que entrenar solamente una cosa y nada más, eso debía ser la Kihon Happo.

Según Takamatsu Sensei, la Kihon Happo, entendida perfectamente y con todo lo que ella implica, es suficiente para ser un Budoka más que respetable.

 

Pero la Kihon Happo esconde en realidad un secreto. A los ojos de un neófito la Kihon Happo son sólo ocho técnicas más o menos sencillas que no requieren de gran habilidad para ser aprendidas. Esto es así expresamente. En aquellos tiempos donde no había internet, ni vídeos en youtube, ni medios para transmitir la información de manera adecuada y precisa, se necesitaba preservar la información valiosa de una manera segura.No hay que olvidar que estamos hablando de una escuela cuya creación se remonta al siglo XII.

 

Y ¿qué mejor que mediante ejemplos sencillos que pudiesen ser transmitidos de manera sencilla de maestro a alumno? Pero todo encierra un secreto. Lo importante no es lo que se ve, sino lo que no se ve. Kyojutsu ne?. Es necesario el Kuden (transmisión oral) y más aún el Shinden (transmisión de corazón a corazón) para poder interpretar y descifrar correctamente el significado y el potencial que esas sencillas ocho técnicas encierran.

A simple vista, las técnicas de la Kihon Happo no parecen gran cosa, y cualquier guerrero poco avispado de épocas pasadas que las viese realizar, o escritas en un pergamino, las pasaría por alto sin darles mayor importancia.  Igualmente sucede hoy día. Vistas por otros practicantes modernos de artes marciales son técnicas simples, y alguna incluso parece carecer de sentido hoy día. Y esto es así expresamente. Es decir, su verdadera esencia continúa escondida ante una contemplación simplista o poco detenida.

 

La Kihon Happo está concebida como un código secreto que hay que descifrar, pero el envoltorio externo que encierra ese código secreto no denota gran cosa. Si uno se queda en lo que sus ojos ven, en la visión simplista, pasará por alto los secretos que encierra y el conocimiento seguirá a salvo, preservado y oculto, que es lo que se pretendía originalmente.

Pero eso, lo que los ojos ven, es solo la punta del iceberg. En realidad las técnicas de la Kihon Happo no son más que pequeñas llaves que abren puertas que dan a espacios mucho más amplios. Dejan entrever lo mínimo posible de una realidad mucho más amplia. Y solo a través de mucho trabajo personal, mucho entrenamiento, mucho sudor en el keikogi, y con ayuda de maestros con más experiencia y con los conocimientos apropiados, se puede llegar a entender la grandeza de esta serie de técnicas.

En realidad la Kihon Happo es nuestra joya de la Corona, el tesoro escondido de la escuela Gyokko Ryu, uno de los ejes fundamentales de nuestro Bujutsu.

Pero como ya he dicho antes, la Kihon Happo esconde muchos secretos que no se ven a simple vista. Un buen tesoro siempre tiene que estar bien escondido. Y para descubrirlo y apoderarse de él siempre es necesario tener el plano correcto que conduzca hasta él, hasta el punto marcado con la famosa X.

 

Y así llegamos hasta nuestro días, donde lamentablemente mucha gente de la Bujinkan conoce y practica la Kihon Happo en su forma externa, muchas veces solo como un simple calentamiento, sin entender realmente su significado profundo y sin poder por lo tanto extraer de ella todo el potencial que encierra. Son los que sólo ven la punta del iceberg y nadan a su alrededor pero nunca han metido la cabeza bajo el agua para ver que hay debajo. Y sus alumnos, si no consiguen escapar de esa visión simplista y bucean por su cuenta tendrán a su vez el mismo problema. Porque alguien que no conoce profundamente una cosa siempre será incapaz de transmitirla con todo su potencial.

No quisiera que nadie pensara que me estoy aquí jactando de ser yo alguien que conoce los secretos de nuestra Kihon Happo y que muchos otros no. Nada más lejos de la realidad. Afortunadamente hay mucha gente que sí entiende y sí conoce perfectamente la Kihon Happo en su globalidad, con todo lo que ello implica; pero también hay muchísima gente que no. Yo diría que más. Y estoy hablando de instructores y altos grados, con sus respectivos grupos de alumnos, lo cual es evidentemente un gravísimo problema para la salud de la Bujinkan.

 

Personalmente, junto a mi compañero Kim Oliveras, llevo muchos años estudiando y practicando a fondo la Kihon Happo, siempre con espíritu crítico y poniéndola a prueba, desmontándola y volviéndola a montar, preguntando a los Shihanes japoneses sobre ella y dejándonos guiar y aconsejar por ellos, que tienen infinita experiencia más que nosotros, y siempre coinciden en lo mismo. Por algo será , no?

Prueba de ello, el año pasado, estudiando con Someya Sensei (uno de los "top" Shihanes japoneses) en Japón, un día en clase había un grupo de estudiantes de un país del Este de Europa y nosotros. Someya Sensei siempre empieza sus clases con la Kihon Happo y el Sanshin no Kata, invariablemente.

Pues bien, lamentablemente aquellos alumnos, que llevaban muchos años en la Bujinkan (al menos los instructores y grados más o menos altos) no realizaban correctamente la Kihon Happo, es más, cometían errorres garrafales y daban una impresión bastante lamentable, como si fuesen recién llegados al Budo de la Bujinkan. Sin embargo, ya que coincidimos con ellos algún otro día, en otros trabajos se desenvolvían aceptablemente, aunque claro está, en un ambiente controlado, de dojo, de colaboración. Pero se veía que faltaba algo. Lo esencial. La base. Los cimientos.

 

No es su culpa, ni quiero demonizarles con esto, por favor! Pero nadie les enseñó la base correctamente en su momento y ellos no han sido capaces de darse cuenta de que les falla lo más importante y rectificar a tiempo. Y si no ponen remedio a eso, nunca progresarán correctamente. Y es más, estarán engañándose a sí mismos y a sus alumnos en cuanto a un posible encontronazo con la realidad.

Someya Sensei se hacía cruces y comentaba luego en privado que cómo era posible aquello. Cómo podíamos adentrarnos en una clase de nivel si aquellos chicos ni siquiera sabían realizar correctamente la Kihon Happo.

Y aquí hay que decir que nosotros también fuimos corregidos en algún detalle de alguna de las técnicas básicas, tanto de la Kihon Happo como del Sanshin no Kata. ¡Después de 20 años! Un detalle que se había pasado por alto aquí o un vicio adquirido y no corregido allá. Por fortuna sólo un par de detalles y nada determinante. Pero aquí nadie se salva. Este es un problema endémico en la Bujinkan. La gente practica las técnicas básicas unas cuantas veces y ya se cree en posesión de la verdad y con pleno derecho a ser entrenados en técnicas superiores.

Y eso lamentablemente no es así. No se puede construir una casa fuerte sin unos buenos cimientos. Al menor soplo de viento o pequeño temblor de tierra, esa casa se desmoronará como un castillo de naipes. Eso es así y punto.

 

Mucha gente de la Bujinkan viaja a Japón hoy día. Y muchos de ellos a nivel de entreno se dedican a ir a las clases del Sôke Hatsumi y poco más, el resto del tiempo lo dedican a hacer turismo etc. Eso está bien. No es criticable. Cada uno gasta su tiempo y su dinero como quiere y tiene sus prioridades. Pero luego que no vendan otra película a su regreso. El Sôke Hatsumi está a otro nivel, hace muchos años que no enseña la base. Eso queda en manos de otros Shihanes que llevan con él 40 años o más.

Por eso es MUY importante preocuparse uno mismo de su propio entreno, ir a las clases del Sôke es obligado, por supuesto, pero son las clases de los Shihanes japoneses las que tienen mucho que enseñarnos. Hay que ser humilde y aceptar que nosotros sólo estamos allí unos cuantos días al año y ellos llevan toda la vida, y que aunque algunos llevemos el mismo parche que ellos, sus conocimientos y sabiduría marcial son infinitamente superiores a la nuestra. Hay que saber aceptar eso y entrenar más la base. Tanto en Japón como una vez de regreso en nuestros países. Es lo único que puede hacer de nosotros algún día verdaderos Budokas. Si conoces la base profundamente el resto te vendrá dado, siempre y cuando persistas en tu entrenamiento.

 

Cuando estés solo o con un compañero y no sepas que entrenar, entrena Kihon Happo y Sanshin no Kata. No te canses de ellas, no pienses que puedes ir más allá. En realidad sí puedes, pero te llegará con la práctica de la base. No hay otra.

Personalmente llevo 23 años en la Bujinkan y sigo intentando realizar correctamente la base. Creo sinceramente que no hay otro camino.

Antes de la Bujinkan practiqué otra arte marcial, en la cual tuve la suerte de contar también con un verdadero Maestro. Y transcurrido el tiempo, ¿qué me queda de ella ahora? La base. Los principios fundamentales del arte. Eso es lo que nunca se olvida. Lo que siempre será válido y funcional. Y sigo aplicándolos en mi Budo actual porque son principios inmutables. Son los cimientos sobre los que construir nuevas estructuras.

 

Entrenar continuamente la base con ánimo de alcanzar la perfección en ella es el único camino seguro para avanzar correctamente en el camino del Bujutsu. No importa cuántas técnicas de escuela conozcas ni cuántas armas sepas más o menos manejar. Eso no te servirá de nada si tu base, tus cimientos, no son sólidos. Porque todas, absolutamente todas las técnicas de escuela y las técnicas de armas, están basadas en movimientos y patrones básicos que forman parte de las técnicas fundamentales, en nuestro caso de la Kihon Happo y del Sanshin no Kata.

Y esto es una verdad inmutable para absolutamente todas las artes y sistemas marciales existentes. Sin una base sólida no tienes nada.

El problema es ser capaz de verlo, asimilarlo y trabajar sobre ello. No es un trabajo fácil y muchas veces es ingrato.

Es más cómodo a veces, y más gratificante tanto para el instructor como para el alumno, el hecho de trabajar "técnicas complejas", irse por las ramas, improvisar, inventar. Pero seamos realistas. ¿Qué saldrá de tí en un momento de apuro? ¿en un combate real?. Algo básico, simple, sencillo, un movimiento automático, entrenado miles de veces hasta la extenuación. Haz lo sencillo y hazlo bien.

 

Como dice Hatsumi Sensei, no es preciso que tu técnica sea muy bonita ni muy complicada, si a la hora de la verdad te salva el culo, entonces ¡eso es buen Taijutsu!.

 

 

Dani Esteban -Kôryu-

Shihan 15º dan Bujinkan Budo Taijutsu

Bushi Dojo - Barcelona (España)

 

 

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