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2008. Año de la Rata

2008. Año de la Rata

2008 será el año de la rata según el horóscopo chino, que también es el utilizado en Japón.
Además, a este nuevo año le corresponde el elemento tierra, así pues será el año gobernado por la rata de tierra yang. Es decir, será un año de buenos augurios, pues todo indica que será un ciclo de gran expansión, en el que las personas tendrán no sólo iniciativa sino también capacidad de llevar a la práctica prósperas ideas.

Según la leyenda de Oriente, Buda llamó, antes de morir, a todos los animales para legarles su verdad, y la rata, de los doce que se presentaron, llegó la primera. No podía ser de otra forma, donde la ocasión demuestre un gran provecho personal, ella se las arregla para llegar. Seguramente, este año 2008, su año, la rata contagiará al resto de los animales del zodíaco con su agudeza y simpatía, trayéndoles buena fortuna y también capacidad de previsión para que nada falte en el futuro.
El elemento tierra le dará a la laboriosa pero fluctuante roedora mayor estabilidad y concentración, a la vez que el aspecto yang potenciará su energía vital y alegría. Realmente, una combinación explosiva, una fórmula muy prometedora para alcanzar importantes objetivos de prosperidad y crecimiento: Coraje e iniciativa + perseverancia y equilibrio + energía vital y optimismo = éxito. Será entonces cuestión de dejarse influenciar por su energía y aprender de sus virtudes y debilidades.

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En cualquier caso, es preciso recordar que el nuevo año chino no empieza como para nosotros mañana a las doce de la noche sino el próximo 7 de Febrero, con lo cual tendremos que esperar aún un poco para saludar al astuto roedor.

Entretanto nosotros sí nos despedimos ya de 2007 deseando que 2008 nos traiga a todos los integrantes de Bushi Dojo salud y felicidad y que nuestro budo crezca y se aposente en nuestros corazones.

En 2008 recordaremos especialmente al Gran Maestro Toshitsugu Takamatsu, que murió en un año de la rata, concretamente el 2 de Abril el de 1972.

Feliz Año de la Rata !
Kim Oliveras y Dani Esteban
Bushi Dojo

Oshogatsu y Kagami Biraki

Oshogatsu y Kagami Biraki


En todos los países y culturas la llegada del Año Nuevo está marcada por diferentes tradiciones y costumbres para celebrar este significativo hecho. Todos los sectores de la sociedad se ven influenciados por estas costumbres, y el budo no podía ser menos. Y es más que obvio que las tradiciones del budo han sido influenciadas por las de la sociedad japonesa.

El Oshogatsu es el Año Nuevo japonés. Literalmente significa “primera luna”. Durante siglos, en Oriente siempre se había seguido el calendario lunar, con lo que la primera luna del año marcaba el comienzo del mismo, es decir, del año lunar o año chino como es más conocido en Occidente. Esta primera luna aparece algún día de mediados de Enero.
Japón adoptó el calendario solar en 1873 y desde entonces la celebración de Año Nuevo es, al igual que en Occidente, el primero de Enero; sin embargo, en el Japón rural, muchos campesinos y lugareños continúan basándose en el calendario lunar y para ellos Oshogatsu sigue siendo la celebración del Nuevo Año Lunar.

Oshogatsu es con mucho la celebración más grande del año en todo Japón. Es un tiempo para la paz y la resolución de conflictos, y las celebraciones duran cinco o seis días. Todo lo asociado con el Oshogatsu (el año nuevo) es simbólico y tiene el carácter de ser “lo primero” del Nuevo Año. Así pues el Oshogatsu tiene un sentido de renovación. En este contexto, para los artistas marciales, se considera esencial realizar un entrenamiento especial en Oshogatsu, un keiko intenso para renovar el espíritu y la dedicación a las artes marciales.
Justo antes de medianoche del último día del año los templos budistas tocan las campanas 108 veces para recordar las privaciones que tuvo que sufrir Japón en el pasado. Este ritual pretende mandar al pasado el año aún en curso y dar la bienvenida al nuevo año.

En muchos dojos tradicionales japoneses el entrenamiento de Oshogatsu empieza a las 23h del 31 de Diciembre, se para a medianoche para recibir el Nuevo Año y continúa después el entreno hasta la 1 o las 2 de la mañana, seguido por una fiesta para todos los miembros del dojo y sus invitados.

Los practicantes de Iaido se encuentran a las 7 de la mañana del 1 de Enero en el exterior de un templo Shinto, para realizar el Hatsunuki (primer desenvaine del año), o bien en el dojo o en un parque, donde realizan también sus katas en dirección al sol naciente, renovando así su espíritu y su dedicación al arte.

Estos son sólo algunos ejemplos pero ciertamente hay muchos más.

El Kagami Biraki es una festividad tradicional japonesa de gran importancia para quienes forman parte de organizaciones dedicadas a la práctica sistemática de las Artes Marciales. Kagami significa armonía y Biraki o Hiraku, abrirse camino. Sin embargo la expresión conjunta significa literalmente “la apertura del espejo”. También se le conoce como “Ceremonia del corte del arroz”. Kagami era también el nombre que designaba la tapa del tonel de sake en la licorería. Antiguamente el sake se utilizaba en los oficios religiosos, ofreciéndose como una bebida de Dios, con una carga simbólica semejante al vino que se utiliza en la misa católica. Cuando se ofrenda un nuevo tonel de sake hay que romper la tapa y ofrecer un vaso a todas las personas asistentes. De la misma manera también se rompe el Kagami-Mochi (bola de arroz) y se come, deseándose posteriormente felicidad y salud.
Hoy en día el Kagami Biraki marca el final de las vacaciones de Año Nuevo. Al parecer la tradición del Kagami Biraki empezó en el siglo XV y se desarrolló como una práctica de los adeptos de la tradición Shinto, en particular de la clase samurai, sin ser específicamente una ceremonia o tradición “oficial” en los templos Shinto. Se puede clasificar como nenchu gyoji –observancias tradicionales repetidas como costumbre de la misma manera y estilo y en el mismo período del calendario anual- de acuerdo con el Diccionario de Etnografía Japonesa. Este también indica que estas observancias son usualmente emprendidas por familias, aldeas, grupos étnicos o grupos sociales, que le dan la fuerza de la obligación y a menudo aparecen en períodos concretos del calendario agrícola.

Actualmente la ceremonia del Kagami Biraki se lleva a cabo en diferentes celebraciones tales como la llegada del año nuevo, el banquete de bodas, la inauguración de una nueva casa o negocio, el aniversario de la fundación de una compañía o el comienzo de una nueva empresa, etc.
De acuerdo con la tradición, antes del Año Nuevo se colocaban Kagami Mochi (pastelitos de arroz) frente al armero para honrar y purificar las armas y la armadura. Las mujeres de los samurai también colocaban Kagami Mochi en el templo Shinto familiar, con un elemento central que era un pequeño espejo redondeado hecho de plata muy pulida, hierro, bronce o níquel. El día del Kagami Biraki los hombres se juntaban para limpiar, sacar brillo y pulir las armas y las armaduras. Se partían en trozos los pastelitos de arroz y se comían entre los miembros de la familia.

El simbolismo de la armadura y las armas era tan poderoso que incluso hoy se mantienen lazos hacia esas imágenes feudales. Las casas japonesas y los dojos de artes marciales a menudo presentan la armadura de la familia, cascos o espadas, o réplicas modernas de los mismos, en el kamiza, el lugar de honor. Frente a esas reliquias se queman barritas de incienso para venerar y rendir homenaje.
El simbolismo del espejo (junto con la espada y las joyas) data del mito de la trilogía original de la creación de Japón. El espejo permite a la gente ver las cosas tal como son (buenas o malas) y representa la justicia y la imparcialidad. El espejo también es un símbolo de Amaterasu, la Diosa del Sol, un espíritu feroz (la cara iluminada de dios). Para los miembros de la sociedad feudal japonesa también representaba el alma o consciencia, por lo que se consideraba importante mantener los espejos bien limpios ya que reflejaban los propios pensamientos del que estaba mirándolos. Por último se creía que encarnaban los espíritus de los ancestros. Tan fuerte era esta creencia que cuando un familiar querido estaba próximo a la muerte se presionaba un pequeño espejo metálico contra las ventanas de la nariz del moribundo para capturar su espíritu. Entonces el espejo se envolvía en una tela de seda y se situaba en una caja con el nombre de la persona y se guardaba con gran respeto y honor.

El sacar brillo a las armas y la armadura en el Kagami Biraki era simbólico (del pulido del espejo); un método para clarificar los pensamientos y fortalecer la dedicación a las obligaciones del samurai y a los deberes a cumplir durante el año siguiente. Por eso al Kagami Biraki también se le llama “Día de la Armadura”. Este concepto continúa incluso hoy día. Cuando un maestro de artes marciales habla de pulirse a uno mismo, de trabajar para perfeccionarse y reducir el ego, la idea viene del antiguo concepto de sacarle brillo al espejo para conservar una mente clara y resolutiva.

El arroz usado para los pastelitos Kagami Mochi tenía también un significado simbólico para el samurai. Los agricultores consideraban que el arroz tenía aliento, que respiraba a través de la tierra y estaba vivo, por lo que estaba asociado con una deidad viviente (kami). En otro nivel, el arroz representaba la verdadera columna vertebral de la economía de la sociedad samurai. Al samurai se le daba un estipendio por sus servicios a su señor que consistía en cierta cantidad de arroz. O alternativamente se le daba el control sobre un territorio y sobre los campesinos que allí habitaban y que producían allí el arroz que serviría para pagarle sus servicios. Hay que tener en cuenta que en el Japón feudal el poder y la riqueza no se basaban en el dinero sino en el control de la tierra que producía agricultura. Los pasteles redondeados de arroz, con la misma forma que los espejos, se usaban como ofrenda en gratitud a las deidades a la espera de recibir los favores divinos y también se ofrendaban a los espíritus de los familiares muertos y de los héroes de la familia.

Hoy día, para los practicantes de artes marciales, la celebración del Kagami Biraki no tiene ya significado religioso. Sin embargo se continúa la antigua tradición samurai de comienzo de nuevo año. Esta antigua tradición se adoptó de nuevo en las artes marciales modernas desde 1884, cuando Jigoro Kano (el fundador del Judo), instituyó la costumbre en el Kodokan. Desde entonces, otras artes japonesas, marciales o no, adoptaron la celebración que oficialmente da inicio al Nuevo Año; una tradición de renovación, un compromiso de dedicación y también un compromiso espiritual. El Kagami Biraki cae oficialmente el 11 de Enero, pero normalmente se celebra el segundo Sábado o Domingo de Enero, como fecha más conveniente para todos los miembros del dojo. En Japón ese día se hacen grandes demostraciones de koryu (escuelas tradicionales) en los Budokanes.

El Kagami Biraki es un tiempo en el que los participantes se comprometen a esforzarse de manera común y unen sus espíritus para conseguir objetivos a través del esfuerzo y la disciplina y por supuesto del entreno. La celebración es diferente según los dojos y escuelas. En muchos dojos tradicionales la preparación para el nuevo año empieza hacia finales del año en curso. Entonces se limpia el dojo a fondo, se hacen las pequeñas reparaciones que se necesitan, se saca brillo a los espejos y todo se deja impecable. En muchos dojos de Japón el Kagami Biraki empieza con una larga sesión de meditación zazen por la mañana e incluye las visitas al dojo durante el día de gente que quiere ofrecer sus buenos deseos, ex-alumnos, y gente importante del lugar.
Al final del día se realiza un entrenamiento especial, normalmente un entrenamiento bastante más duro de lo habitual donde cada uno muestra lo mejor de sí mismo. Para los alumnos no habituales normalmente esta es la única oportunidad del año que tienen para poder examinarse. En algunos dojos de karate okinawenses el Kagami Biraki consiste en un entreno especial de cuatro o cinco horas seguidas, bastante duro y severo y luego se finaliza con una gran fiesta a la cual acuden tanto los miembros del dojo como los invitados de honor de la comunidad.
Otra costumbre de algunas escuelas es realizar el llamado “Ni Nen Keiko” o “entrenamiento de dos años”. Este entrenamiento incluye de 10 a 12 horas seguidas de entreno intenso. La dureza y extrema duración de este entreno representa simbólicamente el lapso de tiempo de dos años. Otra interpretación del Kagami Biraki consiste en entrenar continuamente durante una o dos horas del año antiguo y continuar durante una o dos horas más, las primeras del nuevo año, con un pequeño intervalo a medianoche para meditar.

El Kagami Biraki también es el momento en que los alumnos ofrendan regalos al maestro y muchas veces el maestro da una charla o pequeño discurso en el que también suelen participar los miembros más antiguos del dojo, los rangos más altos, etc.

En los últimos años la “Ceremonia de apertura del espejo” se ha reinterpretado desde un punto de vista diferente, muy Zen. En una explicación esotérica, el espejo contiene una vieja imagen y lo que uno ve en el espejo es visto con ojos viejos. Ves lo que esperas ver, algo que cuadra con tu propia auto-imagen basado en lo que recuerdas de ti mismo, por lo cual esto conecta a la gente con su pasado a través de la vía de ver su propia imagen, lo cual crea un falso continuo. En cambio, cada momento guarda el potencial de la novedad, otra posibilidad para romper con los viejos patrones, los patrones que restriñen la mente, algo que nos ata al falso yo. Rompiendo el espejo (el pastelito de arroz) uno rompe su propia imagen que le ataba al pasado, de modo que pueda experimentar el ahora, el presente.

Muchos dojos, particularmente en Japón, mantienen la tradición de la ceremonia de purificación (misogi). Se esparce sal por el dojo, ya que la sal es un símbolo de pureza, bienestar y virtud y luego se barre con ramas de pino. Este ritual de purificación está dirigido simbólicamente a expulsar los malos espíritus que pudiera haber para que el lugar de práctica –que hay que recordar que es sagrado- esté limpio y honorable. Es muy frecuente también decorar el dojo. Estas decoraciones tenían un gran simbolismo en el antiguo Japón pero hoy día mucha gente piensa en ellas únicamente como decoraciones festivas. Algunos koryu –escuelas tradicionales- tienen katas especiales para este propósito, que se realizan solo ese día o en otras ocasiones muy especiales.

En la Bujinkan también hay dojos que celebran el Kagami Biraki. Cada cual lo ha adaptado también a la idiosincrasia de su país o de su tradición pero manteniendo la finalidad primigenia, ese concepto de unión y renovación y de compromiso de dedicación y fidelidad tanto al arte, como al dojo y a los maestros. Bushi Dojo ha intentado siempre mantenerse fiel a esta tradición aunque ha habido algunos años en los que nos ha sido imposible realizarlo. Nuestro Kagami Biraki consiste en un entrenamiento y una convivencia fuera del dojo de un día y una noche, a veces el entrenamiento es muy intenso y otras no tanto. Lo importante es el compromiso y la unión. Procuramos trabajar temas que no se suelen trabajar en el dojo durante el año, entreno de mañana y tarde y luego celebramos una cena de hermandad, se bebe y se festeja, y posteriormente, pasada la medianoche, se vuelve a entrenar durante 2 o 3 horas más. Finalizamos con la comida del arroz tradicional. A la mañana siguiente volvemos a realizar un entrenamiento de 2 o 3 horas más para dar la bienvenida al nuevo año y dar por finalizado el Kagami Biraki.

Budo significa también tradición, así que para mantener la tradición es muy importante la práctica pero también la transmisión.

Buen entreno !

Bushi Dojo Barcelona
http://bushidojo.blogia.com

Algunas de las fuentes consultadas para elaborar el artículo:

http://ar.geocities.com/argentinayjapon/efemerides/enero/
http://www.familyculture.com/holidays/japanese_new_year.htm
http://www.informativos.net/Noticia.aspx?noticia=31974
http://www.shotokanryukaseha.com/english_site/default.htm
http://www.shitoryu.org
http://www.fightingarts.com/

Fudo-Myo-Ô - Aprendiendo a mirar estatuas budistas

Fudo-Myo-Ô  -  Aprendiendo a mirar estatuas budistas

Fudo-Myo-Ô
(Acala Vidyârâja)

INTRODUCCIÓN

Los Myo-Ô (skrt. Vidyârâja ) son emanaciones guerreras que representan la sabiduría luminiscente de los Budas ( jap. Nyorai ) , siendo también entidades protectoras de los cuatro puntos cardinales, así como del Centro. Los Myô fueron introducidos en Japón por las sectas budistas Shingon y Tendai en el siglo 9 y eran originalmente deidades hindúes que fueron adoptados por el panteón del Budismo esotérico, con el fin de saciar el anhelo existente por lo oculto. Las enseñanzas del Budismo esotérico son muy difíciles de asimilar y requieren un alto nivel de dedicación y de austeridad para acceder a su comprensión.

Como práctica, los seguidores del Budismo esotérico realizan elaborados rituales secretos, utilizando mantras específicos, así como mudras (jap . In ) y mandalas (jap . mandara ), que tienen el poder de despertar al adepto y abrirle a la realización de su Naturaleza de Buda.

Esta forma de Budismo no se enseña al público en general. Por el contrario, sus enseñanzas tradicionalmente han sido preservadas de manera hermética y reservadas a monjes o aquellos practicantes con una firme determinación hacia el abandono de la visión convencional del mundo y la realización de la Naturaleza de Buda.

Los máximos exponentes del Budismo esotérico en Japón fueron el monje Kukai (774 - 835), también conocido como Kobo Daishi , fundador de la escuela Shingon y el monje Saicho , fundador de la escuela Tendai .

Hoy en día, los Myo-Ô se veneran principalmente en la escuela Shingon . Esta escuela tiene gran devoción por Dainichi Nyorai (skrt. Mahavairocana ), el Buda Cósmico. Los Myo-Ô son deidades mensajeras de Dainichi Nyorai y representan su cólera contra el mal y la ignorancia.

GODAI MYO-Ô, los cinco Grandes Reyes

En contraste con las imágenes beatíficas de los Nyorai (Budas) y de los Bosatsu (skrt. Boddhisattva ), las imágenes de los Myo-Ô son amenazadoras y feroces, portando armas en muchas ocasiones. Estas deidades se presentan en posturas amenazadoras y rostros iracundos buscando ahuyentar a los demonios que alejan al practicante de su recto sendero. A menudo se les representa engullidos entre llamaradas, invocando la purificación de la mente y la quema de todos los deseos.

Los Myo-Ô suelen aparecer en grupo en cinco, conocidos como los Gogai Myo-Ô , o los Cinco Grandes Reyes de los que Fudô-Myo-Ô ( Fudô = inmutable) es el principal, el más conocido y el más venerado.

FUDÔ MYÔ-Ô

FudôMyo-Ô (skrt. Acala Vidyârâja ) es la deidad central de todas las agrupaciones de los Myo-Ô , y cuando se representan en grupo, siempre se sitúa en el centro de ellos. Fudô (El inamovible) es el principal transmisor de las enseñanzas de Dainichi Nyorai para todos los seres sensibles y tiene el poder de transformar la cólera en serenidad y salvación. Casi siempre se le representa con rostro iracundo y deslumbrante para asustar a los espíritus malignos y alejarlos del practicante en su búsqueda de la Vía.

En su mano derecha, Fudô porta a Kurikara , la espada de la sabiduría que corta los velos de la ignorancia, y ahuyenta a los demonios. En la mano izquierda sujeta una cuerda destinada a atar la mente juguetona, las pasiones y las emociones y mantener todas estas manifestaciones dentro de los cauces de la Vía que habrá de llevar al practicante al despertar.

A pesar de estas manifestaciones iracundas y aparentemente violentas, la naturaleza de Fudô es esencialmente compasiva, y lo expresa a través de su voto de estar al servicio de todos los seres para toda la eternidad y hasta el fin de los tiempos. Así muestra su espíritu de servicio con la manera de llevar el pelo, anudado al estilo de un criado. Los cabellos se muestran atados con siete nudos y cayendo sobre el lado izquierdo

Fudô presenta a menudo un tercer ojo en la frente, el ojo de la sabiduría que ve las cosas Tal y como Son, y en muchas ocasiones se le representa sentado en una roca, representando su estado de inmovilidad, de imperturbabilidad y de quietud mientras navega por el océano de la impermanencia, así como lo inquebrantable de su determinación.

En muchas ocasiones, Fudô aparece con el ojo izquierdo cerrado y con los dientes mordiendo el labio superior, o bien con dos colmillos que sobresalen de los labios, uno apuntando hacia arriba y otro hacia abajo. El diente superior, que señala hacia abajo, representa su compasión ilimitada hacia los seres sufrientes. Este diente señala a la Tierra , al mundo material, al mundo de la forma. El diente inferior apunta hacia arriba, hacia el Cielo, el vasto mundo ilimitado de la no-forma, y representa la natural aspiración de todos los seres a unificarse con la Divinidad.

Esto representa el principio de la búsqueda religiosa, el despertar de Bodaishin ( skrt. Boddhicitta) y la vuelta compasiva al “Mercado del Pueblo” para ayudar a todos los seres vivientes.

En casi todas las representaciones Fudô aparece envuelto en una aureola de llamaradas que queman y disuelven los deseos. Como guardián del fuego, FudoMyo -Ô suele ser la figura central en el ritual popular japonés conocido como Goma.

Fudô aparece, en muchas esculturas japonesas flanqueado por dos asistentes, Kongara Dôji y Seitaka Dôji , a los cuales también adoran los devotos y tienen el rango de deidad.

En Japón también suele invocarse a FudôMyo-Ô con el fin de obtener beneficios monetarios y prosperidad en los negocios o bien como protector en situaciones peligrosas, viajes, enfrentamientos, etc

El poder de FudôMyo-Ô suele invocarse con el siguiente mantra :

En japonés: Nômaku sanmanda bazaradan senda makaroshada sowataya un tarata kanman

En sánscrito: Namah samanta-vajrânâm canda mahârosana sphotaya hûm trat hâm mâm


Artículo escrito por Carmelo Toledo

Artículo sacado de la revista Zendo Digital

Fuentes:
www.onmarkproductions.com
www.shingon.org

Jikiden (transmisión directa)

*** Título original del artículo en inglés: "Keeping it real"

Algunas conversaciones recientes con el Sôke y con algunos compañeros budokas me han inspirado a escribir este post.
Al parecer se habla mucho por ahí sobre nuestras tradiciones y sobre la efectividad o no de las mismas, etc.
Como yo nunca he tenido ninguna experiencia de combate real puede que no sea la persona apropiada para hablar de ello, pero he tenido el honor y la suerte de entrenar con bastantes miembros de la Bujinkan que sí han experimentado el shinken.
Así pues, ¿cuál es la diferencia entre shinken y conceptualización?
No estoy seguro pero allá voy, voy a sacar lo que llevo dentro comentando mis pensamientos.
Lo que nuestro Sôke está enseñándonos es la perspectiva del shinken, y esto es lo que hace tan valioso a este arte. Sin ella, uno no podría sobrevivir en shinken.
Y ¿cómo lo sabe nuestro Sôke?
Bueno, su vida iba por ese camino cuando entrenaba con Takamatsu Sensei y tuvo la rara experiencia de saborear lo que Takamatsu Sensei había experimentado.
Y esto es exactamente el motivo por el cuál tanta gente con experiencia "real" acude a la Bujinkan; porque lo que el Sôke Hatsumi aprendió de Takamatsu Sensei es real, y lo que él está transmitiendo es real.
Ahora bien, por supuesto yo nunca me encontré con Takamatsu Sensei, ni tampoco ningún miembro no japonés de la Bujinkan.
Así que no hay conexión ninguna con Takamatsu Sensei excepto la que se da a través de nuestro Sôke, Hatsumi Sensei.
Pero pasar por alto la conexión es romper la conexión y sin conexión no hay tradición y sin tradición no hay realidad.
En Japón hay varios términos para la transmisión de un linaje y una experiencia, y en este caso, yo pienso en "Jikiden" como el mejor término que me viene a la mente.
La mejor traducción para Jikiden es "transmisión directa". Para usar el cliché occidental, "sangre, sudor y lágrimas". Queriendo significar con esto que Hatsumi Sôke experimentó con Takamatsu Sensei lo que éste realmente había experimentado, a través de un entrenamiento constante por más de una década.
Yo siento el máximo respeto por Takamatsu Sensei e imagino cómo tuvo que ser el haber tenido la suerte de haberle encontrado, pero sólo tengo esta visión gracias a la experiencia que nos está transmitiendo Hatsumi Sôke.
Cualquiera de las visiones que cualquiera de nosotros pueda tener de Takamatsu Sensei ha sido facilitada a través del Jikiden de nuestro Sôke.
Así que yo pregunto ¿a qué viene tanto jaleo acerca de Takamatsu-den?
Bien pues, la realidad para nosotros es que no hay ninguna Takamatsu-den, sólo hay Hatsumi-den. Y somos afortunados de que sea así, y no otra cosa.
Digámoslo claramente: lo que estamos aprendiendo aquí es Hatsumi Ryu. -Ya está, por fin lo he dicho-.
Pero es cierto, y es fantástico ¿no crees?
Esa es la unicidad de la tradición marcial, que es transmitida de persona a persona, y nosotros somos afortunados de tener el Jikiden de Takamatsu Sensei a través de nuestro Sôke.
El Sôke Hatsumi es el que entrenó todos esos años; es el que experimentó la realidad de Takamatsu Sensei, así que me siento confundido al ver la confusión que sienten otros.
Para dar un paso más allá voy a repetir lo que el Sôke Hatsumi dice a menudo: "en una tradición marcial, los Maki Mono no significan nada".
El Sôke a menudo nos comenta que los pergaminos mienten.
Especialmente este año hizo mención a esto en referencia a los pergaminos de Kukishin diciendo que están escritos por demonios* así que ¿cómo podemos creer en ellos?.
Las palabras están ahí, pero no tienen substancia sin la experiencia que debe acompañarlas.
Es necesaria Sangre, Sudor y Lágrimas para descifrar todo eso.
Esto es tradición marcial, y es Jikiden.

Fuente : Henka, de Doug Wilson

Artículo traducido por Dani Esteban -Kôryu-

* Nota del Traductor: en referencia a la traducción del nombre de la escuela. Kukishin Ryu : La escuela de los 9 Dioses Demonios.

22º Aniversario Bujinkan Perú

Nos informan desde Lima que este mes de Septiembre, Bujinkan Peru Dojo, la más antigua y tradicional institución de
Bujinkan en Perú celebra su 22 aniversario.
Este dojo cuenta con el apoyo de los Shihan Peter Carlson (Suecia) y Jordi Pages (España).
Desde aquí queremos unirnos a la celebración y desearles todo lo mejor a nuestros buyus peruanos.
¡FELICIDADES CHICOS!
Para más información: Bujinkan Perú

Intentar la mirada hacia dentro

“Cuando tu conciencia se dirige hacia afuera, surgen la mente y el mundo. Cuando se dirige hacia dentro alcanza su propia Fuente y regresa a casa, a lo No Manifestado" - Eckhart Tolle

Intentar la mirada hacia dentro

De manera sorprendente, descubro como las formas externas del Budo como la de tantas otras cosas que podemos hacer en la vida, son solo eso: formas, pues es si no, concentrarse un poco y permitirse descubrir como en el fondo, se halla un mismo principio, que es un camino a la depuración del ser humano en todas sus dimensiones.
Todas las expresiones humanas en las Artes Marciales, naturalmente tienen que ser distintas como lo son las personalidades de los individuos, y en verdad es atrayente presenciar tanta diversidad pero ahí un momento en que todo confunde, pues nuestra mirada se encuentra atrapada en las formas y solo podemos ser testigos unas y participes otras, de las contradicciones y conflictos que inevitablemente surgen.
Esto da vía libre y generalmente acrecienta cualidades poco virtuosas que todos tenemos; entonces entramos a combatir para defender estandartes e ideales de la forma que elegimos como la correcta, luchando por establecer el “debe ser así”, al tiempo en que nos convertimos en ecos inconscientes de esa oscuridad que nos instiga a someter a nuestro contradictor.
Por supuesto, esto hace relucir lo peor de nosotros mismos; pues hemos dirigido nuestra mirada a las formas, que tan diferentes y distantes parecen amenazarnos en nuestras fortalezas, que no son mas que penosas “fragilidades” disfrazadas, no hay otro camino más que aferrarnos a nuestra bandera como si de un escudo se tratara…. pues nos aterroriza perder la “forma” que escogimos, por que pensamos que ésta es la que nos define en lo mas profundo.
Podemos darnos cuenta que, este conflicto entre “formas” es solo la pantalla de un enfrentamiento mayor, en donde las otras formas y quienes practican estas otras formas, son blanco de toda nuestra frustración ególatra que se debate entre la duda y el miedo, reafirmándose y reproduciéndose continuamente en todas partes a nuestro alrededor, entonces este demonio intenta defenderse al distanciarnos a través de las formas, cada vez más de nuestro propio ser, uno que es inevitablemente luminoso y poderoso.
Las formas, infinitamente variadas y distintas se encuentran por doquier a simple vista… en tanto la esencia que es una y que también se encuentra a nuestro alrededor, no esta sino a la mirada de aquel que sabe mirar, cuya mirada penetra la forma y extrae la esencia.
Máxima es la labor del Artista Marcial pues debe renunciar a la arrogancia, al pesar del bien ajeno y al resentimiento tenaz, para cuando abandone el sufrimiento pueda extenderse y crecer en un nuevo estado en donde la verdadera armonía se manifieste por completo en su mundo.
Intentar entonces dirigir la mirada a la esencia y no a la forma, es lo mismo que dejar de mirar hacia fuera e intentar mirar hacia dentro, hacia sí mismo.
Esta mirada es para rebelarse contra el servilismo de la repercusión ególatra de dudas y miedos, para dejar de darle importancia a las apariencias y valorar la realidad de aquel corazón ó esencia que sostiene la espada ó la forma.
Esta mirada es para abandonar el conflicto y disponerse a aceptar todo porque deseamos superarlo todo.

Alejandro Estrada
5 Agosto 2007 - Bogota

ALEJANDRO ESTRADA ESPINOSA
SHIDOSHI BUJINKAN BUDO TAIJUTSU
BUJINKAN TATSUJIN DOJO COLOMBIA®
Celular o Teléfono Movil: (315) 796 8662
E-mail: alenin18@hotmail.com o dojo.tatsujin@gmail.com
Ninjutsu Colombia

GENJUTSU Y YOJUTSU: APARIENCIAS, TRUCOS Y LO SOBRENATURAL

Hay trucos similares en genjutsu, ninjutsu y yojutsu pero existen algunas diferencias. Para dar una imagen correcta del ninja y del ninjutsu y para diferenciar entre los tres jutsus, dejad que os introduzca en el genjutsu y en el yojutsu.

A la gente que realiza genjutsu se les llama magos e ilusionistas (genjutsushi). Están influenciados por el Mikkyo (enseñanzas secretas de Dainichi Nyorai) y por el dokyo o Taoísmo. El carácter "yo" en yojutsu puede ser definido como dudoso, extraño o sobrenatural. En comparación con el genjutsu, el yojutsu es misterioso y realiza sus trucos amparándose en los poderes sobrenaturales de varios espíritus. Por supuesto, el ninja también realiza trucos que pueden ser clasificados dentro de las ya mencionadas categorías de jutsu.

En el Kyojitsu Zatsudanshu, escrito en el segundo año de Kansei (1790), está registrado que un maestro de genjutsu llamado Kashinkyoshi existió entre los períodos Muromachi y Azuchi Momoyama, es decir, hacia el año 1500. Kashinkyoshi realizaba trucos o milagros tales como hacer que la esposa de un samurai, que había muerto hacía cinco años, se apareciera delante de los ojos del viudo. Otra ilusión fue realizada en una fiesta en la ciudad de Nara. Los ciudadanos asistentes a la fiesta le pidieron al maestro que les realizara algún truco y el maestro inundó el salón con agua e hizo aparecer un dragón acuático. Los ciudadanos, por miedo a ahogarse o ser atacados por el dragón, se desmayaron todos; pero cuando volvieron en sí, en el salón no había ni rastro de agua ni del dragón.

Una vez asustó al Señor Oda Nobunaga haciéndole ver a un hombre en el infierno siendo horriblemente torturado. En presencia de otro heroico guerrero, Toyotomi Hideyoshi, realizó un truco que hirió el orgullo del enojadizo Señor, por lo cual el maestro debía ser crucificado. Cuando estaba sujeto a la cruz, el verdugo le preguntó cuál era su último deseo. El maestro replicó que aunque había realizado muchísimos trucos y se había transformado en muchos animales, nunca se había transformado en ratón; así pues, como último deseo en esta existencia deseaba realizar la ilusión de convertirse en ratón. Entonces le pidió al verdugo que le aflojase las cuerdas. Acto seguido se transformó en un ratón y trepó a lo alto del poste de crucifixión. Al momento, un halcón descendió del cielo y atrapó al ratón con sus afiladas garras. El gran maestro ilusionista se convirtió en el almuerzo de un halcón. Puede decirse que su búsqueda de la última ilusión sólo para su propia satisfacción le hizo perder la perspectiva de su vida y finalmente le condujo a la muerte.

Un maestro de genjutsu llamado Kato Danzo, también llamado Kato el Volador, estaba realizando el truco de tragarse una vaca delante de una multitud de gente. Cuando un hombre de entre la multitud descubrió su truco, Kato les compensó sembrando varias semillas de flor de luna en el suelo. Justo después de golpear el suelo empezaron a brotar, las vides crecieron, se formaron los brotes y entonces florecieron. Las flores tenían setenta centímetros de ancho. Mientras la multitud estaba estupefacta por las flores, la cabeza del hombre que había descubierto el truco cayó al suelo con gran estrépito siguiéndole su cuerpo partido en dos.

Conociendo la reputación del ilusionista, el Señor feudal Uesugi Kenshin le llamó a su castillo y le preguntó si él era el maestro ilusionista, a lo que Kato replicó que ciertamente así era y que con sus poderes nada era imposible. Así pues, el Señor le retó a entrar furtivamente en la mansión de Naoeyamashiro no Kami, uno de los vasallos del Señor, y robar su espada. El ilusionista se encaminó inmediatamente hacia la mansión. Antes de que partiera, Kenshin había ordenado a sus vasallos que guardaran la mansión, situando guardias en varios puestos, colocando luces para eliminar las ventajas de la oscuridad y dejando sueltos una banda de feroces perros guardianes. Los guardias estuvieron alerta durante toda la noche, pero el ilusionista utilizó el kenjutsu y el donjinjutsu (el truco de engullir enteros perros y hombres) y apareció en presencia del Señor con la espada como había prometido.

El Señor quedó impresionado con el maestro ilusionista y pensó que, si quisiera ser su vasallo, sería una tremenda ventaja contra un enemigo, aunque también constituiría un gran peligro si se volviera en su contra y desobedeciera sus órdenes. Una bestia es útil cuando está encadenada, pero si la cadena se rompe puede ser peligrosísima. Considerando la situación de esta forma, el Señor resolvió que el ilusionista era una amenaza para la población y ordenó su ejecución.

Sintiendo rápidamente el giro que tomaban los acontecimientos, Kato intentó huir, pero de repente estaba rodeado de enemigos por todas partes. Entonces, fingiendo renunciar a su huida, dijo, "Ahora me gustaría mostraros algo sorprendente." Acto seguido sacó una calabaza e hizo como si estuviese vertiendo sake en una copa, a lo cual cerca de una veintena de pequeñas muñecas salieron de la calabaza y comenzaron a bailar. La divertida danza de las muñequitas cautivó la atención de los vasallos y, en unos momentos, las muñecas habían desaparecido, y también el ilusionista.

Después de este episodio, el maestro ilusionista visitó a Takeda Shingen, otro poderoso Señor, quien volvió a declarar al ilusionista como una amenaza y ordenó a sus vasallos que lo ejecutasen. Se dice que esta vez sí fue decapitado o fusilado.

Hay quien dice que los ilusionistas, al utilizar trucos tortuosos, deben tener un corazón malvado. Nosotros debemos comprender que esos trucos, usados para engañar a la gente, fueron enseñados con ese propósito, con lo que el ejecutante va ganando maldad en su corazón a medida que los practica. Hay muchas teorías acerca de la conducta de estos ilusionistas, pero como ninja no me interesan en absoluto. Para mí es suficiente con entender la naturaleza básica del genjutsu. A través de las palabras el ilusionista conduce a la audiencia hacia un estado de alucinación, donde, como en un sueño o por un truco de la imaginación, la esposa fallecida aparece, o por medio de la hipnosis colectiva, una muchedumbre se ve inmersa en una gran inundación.

Dejadme explicar porqué Kato el Volador no pudo engañar a un miembro de su audiencia cuando realizaba el truco de engullir una vaca. Falló porque su espíritu no fue lo suficientemente fuerte para absorber toda la atención de la audiencia. Hay gente a la que se hipnotiza fácilmente y otros que son difíciles de hipnotizar. Para explicar su otro truco, les diré que hay algunos tipos de "flor de luna" que actúan como alucinógenos.

Respecto a los trucos e ilusiones de la antigüedad, se da por entendido que las ilusiones son realizadas por la sugestión que ejerce el ejecutante controlando física y espiritualmente a su audiencia. Controlando sus actos y pensamientos, el ilusionista los mueve a voluntad e inserta las imágenes y visiones en sus mentes.

Infundir terror en los corazones de toda una audiencia o llenarles con ilusiones maravillosas es una forma de hipnosis colectiva.

El Yojutsu - los trucos sobrenaturales - puede clasificarse en varias categorías: giraiya, utilizando sapos; daijamaru, montar serpientes gigantes; tsunadehime, montar babosas; y otomowakanahime, usar arañas. Todos estos animales viven en sitios oscuros y son, por lo general, desagradables para la mayoría de las personas.

El yojutsu tiene un papel bastante activo en el mundo del teatro kabuki. Los trucos sobrenaturales en el teatro pueden significar un desafío hacia aquel que ostenta el poder. El telón en la escena japonesa se abre lateralmente en lugar de levantarse hacia arriba. Estos telones son únicos en el mundo. Si calificamos el genjutsu como el arte de realizar trucos de ilusión espacial, entonces tendremos que llamar al yojutsu como el arte de realizar trucos materiales; aunque hay que dejar claro que sólo existen en el reino de la fantasía. Cuando finalizas el entrenamiento en la vía del ninja, tus penetrantes ojos pueden ver a través de los trucos triviales del yojutsu y del genjutsu como un fenómeno natural aplicado al propósito de la ilusión. Una noche Takamatsu Sensei me contó esta historia de la época en la que él estaba entrenando en el templo del Monte Hiei.

Takamatsu Sensei había oído comentar a un grupo de monjes del templo que "en Shishinden aparecen monstruos terribles por las noches, así que nadie se atreve a ir allí."

Replicando a esto Takamatsu dijo, "¡Pero qué diántres estáis diciendo! Voy a ir allí para ver en qué consiste realmente ese monstruo." Así pues, se dispuso a pasar una noche en solitario en Shishinden. Una vez hubo oscurecido y una cálida brisa empezó a soplar, como invitando a los monstruos a aparecer, comenzó a quedarse dormido. Pero entonces oyó un sonido, como un retumbar en tono triste. "Así pues el monstruo ha aparecido," dijo para sí y escrutó silenciosamente la dirección de la que provenía el sonido. Parecía provenir de debajo del edificio. Usando el método ninja de "desplazarse como el viento", se introdujo en el espacio que quedaba entre el suelo del edificio y la tierra, que era de un metro de altura aproximadamente. Con la luz del exterior y utilizando ankokutoshi no jutsu (un método que permite ver en la oscuridad) vio una sombra. Por increíble que parezca, había una enorme rana, de unos treinta centímetros de ancho, que utilizaba el retumbar para atraer a los insectos. En ese momento recordó una historia que había oído a su maestro, Toda Sensei, y que decía que en los viejos tiempos, los ninja utilizaban ranas soltándolas bajo los suelos del enemigo para debilitarlos psicológicamente atacándoles los nervios con el ruido. Así pues, el gran monstruo feroz era simplemente una gran rana.

Takamatsu Sensei me contó muchas historias de la época que pasó en el Monte Hiei. Una vez estaba discutiendo con un amigo, un monje budista, cuando un lagarto pasó corriendo con su bamboleo habitual por encima de una barandilla que había en la sala. Con un simple grito Takamatsu consiguió que el lagarto cayera de la barandilla al suelo sobre su lomo y quedase inconsciente por unos momentos para esfumarse rápidamente en cuanto despertó. Después de este lapsus continuaron con su charla. Una media hora más tarde el lagarto volvió a aparecer, pero esta vez caminando por el suelo. Takamatsu dió otro grito, y el lagarto sorprendido se volteó sobre su estómago. Esta vez no le dejó marchar y lo paralizó con fudo kanashibari no jutsu (un método que paraliza a la víctima con un hechizo). El monje estaba asombrado de ver semejante truco dos veces seguidas. En ese tiempo él se enteró de los asombrosos poderes de la sugestión y de la fuerza de voluntad.

Algún tiempo después, Takamatsu Sensei vió una lavandera revoloteando de rama en rama en el patio del templo; profirió un grito y el pájaro cayó al suelo incapaz de levantar el vuelo. Un monje anciano lo presenció y quedó tan impresionado con el poder de Takamatsu que le propuso ser el abad del templo Chusenji.

Un maestro ninja puede ver a través de los trucos del yojutsu o del genjutsu. Incluso un gran maestro en estos trucos no será capaz de sorprender la calma ninja.

Voy a mencionar aquí que los ninja utilizan el yojutsu y el genjutsu dentro del inton jutsu (técnicas de escape y ocultación) y en las intrigas.

Aquí he ilustrado las relaciones entre el ninjutsu y el genjutsu. Para comprender las características fundamentales del ninjutsu, os ruego que observéis cuidadosamente la ilustración siguiente.

Ninjutsu Daihi Seishintoitsu Shuyouikkan

Los Métodos Sagrados del Ninjutsu para Obtener el Poder de la Fuerza de Voluntad

NINJUTSU

* Shinto Hiho (enseñanzas secretas del Shinto)
* Hachimon tonko jujutsu (ocho métodos de conjuros)
* Taijutsusosoku Shugyo (técnica de caminar como el viento)
* Mutodorijutsu (capturar sin la utilización de la espada)
* Senbannage y Kodachi (técnicas de arpones y espada corta)
* Jissensekko Gijutsu (técnicas de exploración y reconocimiento en la batalla actual

GENJUTSU

* Budismo, especialmente Mikkyo (enseñanzas secretas de Dainichi Nyorai)
* Senjutsudokyo (enseñanzas de los sabios de la montaña)
* Taijutsusosoku Shugyo (la técnica de caminar como el viento)
* Shuriken y Kodachi (técnicas de hojas arrojadizas y espada corta)
* Heigaku no ichibu (estrategias de guerra)
* Shugendo y Sekkojutsu (el ascetismo de las montañas y las técnicas de exploración y reconocimiento del terreno)

El genjutsu llegó a Japón en el período Nara procedente de la India a través de China y Corea. Se dice también que era un arte teatral en el período Muromachi.

Después de ver mis técnicas corporales y métodos de artes marciales hay gente que dice que soy un mago. He escrito muchos libros, pero creo que no puedo expresar la verdadera naturaleza de mis enseñanzas sobre el papel. Por ejemplo, yo explico una técnica con fotografías y descripciones añadidas junto a ellas, pero siento que eso no está lo suficientemente cercano. Los movimientos existentes en los espacios vacíos entre fotografía y fotografía son también muy importantes. Puede decirse que el espacio en blanco circundante es como un velo de humo blanco, la sabiduría y el espíritu del maestro ninja.

Cuando veo gente que ejecuta genjutsu o yojutsu, quizá usando el poder mental con una serpiente o algún otro truco, deseo decirles que hibernen hasta que el mundo sea mejor (más primaveral). El ninja debería decirles que despierten al mundo primaveral de la luz y que abandonen su oscuro mundo. Desechad el rencor y el odio. Un viento cálido de primavera sopla a través del corazón de todos aquellos que olvidan sus rencores, y en esos corazones crece el amor. En presencia del amor los trucos de magia no engañan a nadie.

*** *** ***

Este texto es un capítulo del libro de Hatsumi Sensei
"Essence of Ninjutsu - the nine traditions"
La traducción y adaptación al castellano fue realizada por Dani Esteban -Kôryu-

Variedades de bô-jutsu - Masaaki Hatsumi

Artículo Eliminado en Septiembre 2007

Este artículo era una traducción del inglés al castellano realizada por Daniel Esteban –Kôryu-, de las páginas 48 a 50 del libro Advanced Stick Fighting, de Masaaki Hatsumi, publicado por Kodansha International en el año 2005 con el
ISBN-13: 978-4-7700-2996-6 y correspondiente al capítulo Bô-jutsu y Budô.

Esta traducción libre estaba hecha desde el año 2006 para uso personal.

Resulta que una editorial adquirió para el año 2007 los derechos del libro para realizar una edición en castellano del mismo, libro este que fue publicado sin que nosotros tuviésemos conocimiento de ello en el momento de publicar este artículo, por lo cual nosotros lo publicamos sin saber que existía una edición en castellano, y entendiendo que no vulnerábamos ningún derecho de nadie, ni atentábamos contra ningún Copyright ya que en el mismo artículo menciónabamos todos los datos del libro original, y además siempre recomendamos la compra de todos los libros originales y material original que se publica de nuestro Sôke.

La editorial en cuestión se enteró de la existencia de este artículo y nos instó, con todo derecho, a rectificar el artículo para mantenerlo en el blog, pero como cortesía suya, con su propia versión y haciendo referencia a su edición publicitando su web, etc., además de otras condiciones, o a retirar el artículo.

Hemos optado por retirar el artículo.

Para más información podéis contactar con el Administrador del Blog vía email: danikoryu@yahoo.com

Métodos de entreno para la lucha con bastón. - Masaaki Hatsumi

Artículo Eliminado en Septiembre 2007

Este artículo era una traducción del inglés al castellano realizada por Daniel Esteban –Kôryu-, de la página 92 del libro Advanced Stick Fighting, de Masaaki Hatsumi, publicado por Kodansha International en el año 2005 con el
ISBN-13: 978-4-7700-2996-6 y correspondiente al capítulo Keiko Sabaki Gata.

Esta traducción libre estaba hecha desde el año 2006 para uso personal.

Resulta que una editorial adquirió para el año 2007 los derechos del libro para realizar una edición en castellano del mismo, libro este que fue publicado sin que nosotros tuviésemos conocimiento de ello en el momento de publicar este artículo, por lo cual nosotros lo publicamos sin saber que existía una edición en castellano, y entendiendo que no vulnerábamos ningún derecho de nadie, ni atentábamos contra ningún Copyright ya que en el mismo artículo menciónabamos todos los datos del libro original, y además siempre recomendamos la compra de todos los libros originales y material original que se publica de nuestro Sôke.

La editorial en cuestión se enteró de la existencia de este artículo y nos instó, con todo derecho, a rectificar el artículo para mantenerlo en el blog, pero como cortesía suya, con su propia versión y haciendo referencia a su edición publicitando su web, etc., además de otras condiciones, o a retirar el artículo.

Hemos optado por retirar el artículo.

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¿Ética en la Bujinkan?


A menudo se asocia con las artes marciales solo la parte violenta, de autodefensa y supervivencia. Si bien estos aspectos son esenciales en cuanto a la finalidad primera y original, también hay otros aspectos que muchos dejan de lado a la hora de cumplir el rol de “maestro” o instructor, y que son la ética y los valores morales.

El rol de instructor implica una responsabilidad enorme no solo a la hora de formar practicantes con la capacidad de la autodefensa, sino también en el momento de otorgar las herramientas para que este practicante se convierta en un ser humano de bien, facultad imprescindible al tratar de crear una sociedad en paz. Para esto, el instructor tiene que ser un ejemplo moral y ético a seguir por el alumno, ya que lo que somos, lo que hacemos y lo que decimos, en ese orden, será una parte importante de lo que moldee a la persona que semana a semana viene a las puertas de nuestro Dojo para recibir una guía en el camino de las artes marciales.

Muchas veces he escuchado de boca del Sôke que nuestra Bujinkan es una gran familia, y como toda familia, a veces algunos de los miembros están en desacuerdo en un punto u otro, pero es triste ver como algunos tiran por la borda la ética cuando sus intereses están en el medio, y lo peor de todo, es que junto con la ética están tirando también el buen ejemplo, ya que los alumnos, en su muchas veces ciega confianza, toman como modelo la actitud de su instructor frente a una determinada situación. Los ojos y oídos de nuestros alumnos nos siguen más allá de las técnicas y frases kuden del Dojo, nos siguen en nuestra vida, en lo que hacemos y dejamos de hacer.

Me tocó vivir recientemente un episodio en mi lugar de residencia en el que un miembro de nuestra familia Bujinkan, alegaba frente a sus alumnos que yo le robaba la plata -el dinero- de las graduaciones a los míos. Una acusación falsa por supuesto, pero fácilmente verificable, aunque nunca la verificó.
Lo cierto es que este “instructor”, lejos de cuidarse de no injuriar a un familiar de la Bujinkan, y de hacer las averiguaciones necesarias, simplemente desparramó a los cuatro vientos sobre esta “persona non grata para la Bujinkan” hasta que llegó a oídos de uno de mis alumnos. Dolido, mi alumno me remitió una copia de una conversación por chat con este instructor. Su primer impulso de reacción fue el de ir rápida y crudamente a “aclarar” esta mentira, ya que él mismo tiene la membership -licencia- oficial así como su diploma japonés de 1er Dan, pero no sin antes consultarme por ello.

Por mi parte, si bien a nadie le gusta que lo traten de ladrón, y cierto es también que en momentos como estos a uno le gustaría estar en el siglo XIII, prevaleció el ejemplo que yo he recibido de muchos maestros japoneses y occidentales en el cual frente a injurias y calumnias uno despliega una sonrisa.
En palabras del Sôke: “Cuando alguien los insulta o les falta el respeto, el coraje de reír y no hacer de ellos un oponente es verdadero coraje”*.

Esto también se convierte en un ejemplo para nuestros alumnos, ya que podemos llenarnos la boca de palabras como “ética” pero en el preciso momento en el que alguien nos falta un poco el respeto, nuestra ética y los valores morales que queremos ejemplificar quedan en el bote de basura mas cercano…

Recordemos entonces a la hora de enseñar, o de tratar de enseñar, qué clase de seres humanos queremos que se vuelvan nuestros alumnos a través de nuestro ejemplo, y para ello no podemos hacer otra cosa que trabajar arduamente sobre nosotros mismos.
La grandeza del Budo yace en la virtud.


Rodrigo Guardia, Shidoshi 7º Dan Bujinkan Dojo

*Extracto del libro “Japanese sword fighting, secrets of the samurai” de Masaaki Hatsumi. Página 50. Traducción por Rodrigo Guardia.

Lecturas recomendadas

Lecturas recomendadas

¡Cómo pasa el tiempo!
Hace ya casi dos años que recomendábamos la lectura de unos cuantos libros que a nosotros nos parecen excelentes.
Podéis encontrar el artículo en los archivos del blog. Era el mes de Junio 2005
Aunque eran una docena de libros, por poco lector que seas, en dos años has tenido tiempo de leerlos todos, o al menos alguno de ellos.
Hoy nos permitimos recomendar otros dos libros. En este caso van especialmente dirigidos a los Shidoshis, que han pasado la experiencia del Sakki Test, y al menos teóricamente deben estar más sensibilizados hacia los temas energéticos. Creemos que es una vía fundamental que debemos recorrer si deseamos llegar a un nivel marcial aceptable y ser capaces de comprender de la mejor manera posible las enseñanzas que nos brindan las artes marciales de Hatsumi Sensei.

Lecturas recomendadas:

* El Libro del Ki, de Koichi Tohei. ISBN: 978-84-7640-677-9
Enlace a librería online

* La Búsqueda del Ki, de Kenji Tokitsu. ISBN: 978-84-8019-840-0
Enlace a la librería online

Buena lectura !!

Reflexiones sobre el Kamae


Los kamae indican un estado espiritual y anímico que el individuo utiliza de acuerdo a la situación en que se encuentra. El kamae es una expresión del corazón.
Los kamae, si bien en un comienzo del entrenamiento los aprendemos en forma estática no significa que su utilización sea de esta manera.
Para quien comienza en el camino del Budo es de vital importancia entrenarlos continuamente para poder comenzar a entender sus principios.
En cierta medida el kamae no puede ser estático, pues nada en este mundo lo es, por lo tanto no podemos ver al kamae como una guardia o algo parecido si no como un instante en el continuo fluir de nuestro movimiento.
El kamae esta muy ligado al nagare ya que como resultado de la energía de un ataque y la energía de una respuesta para acabar con la primera esto también se convierte en kamae.
El kamae interno sería como la aplicación del principio del kamae (“Cuando toda la naturaleza existente dentro de un corazón se esconde, la expresión de ese corazón es un Kamae” - Hatsumi Sensei) y solo será conseguido luego de la práctica y adquirido con el entrenamiento y con el corazón.

También podemos decir que a través del kamae son reflejados nuestros sentimientos y estados de animo, situación que nos lleva a encontrar el "no kamae", instante en donde no reflejamos nuestros sentimientos o estados de ánimo pudiendo llegar de esta forma a la "no intención".

Patricio Ahumada F.
Tengu Dojo Chile

Poema de Kukishin Ryû

Poema de Kukishin Ryû

GOKUI NO UTAI
Poema de los principios secretos
Encontrado en los pergaminos de Kukishin Ryû

“No existe un pueblo en que la luz de la luna no brille,
pero en la mente del que mira parece que existe.
Los ligeros brillos de la luna caen sobre cada cosa.
Si sientes que no está brillando donde tu te encuentras,
es porque la mente del que está mirando está nublada.

Incluso la tierra lavada durante un diluvio,
dejándose llevar,
flotará en cualquier torrente.
Incluso la suciedad lavada llevada por un diluvio
flotará naturalmente en la superficie del agua.

Esto significa que aún cuando estás en una situación de desesperación,
si tu estado de ánimo es como el Sutemi,
proyectándote a lo lejos,
podrás encontrar una manera de vencer.

En todas las defensas que el cuerpo usa para mostrar valor,
el verdadero secreto es la mente.
Las posiciones del cuerpo parecen expresar la fuerza de cada uno
pero la verdadera fuerza está en el corazón.

¿No es el secreto o el poder hacer uso de la fuerza del enemigo, el corazón de un sauce en el viento?

Lo que es importante del camino marcial
es omitir el exceso de poder y usar la fuerza del oponente,
haciendo exactamente como las ramas del sauce
cuando son sopladas por el viento y oscilan sin tensión”

AITE, UKE Y TEKI

En un reciente entrenamiento un estudiante me preguntó por los conceptos de aite y uke. Tengo que reconocer que lo que mas me sorprendió en un principio fue que hubiese utilizado el termino “concepto” para definir estas dos palabras del idioma japonés. Mi respuesta fue que verdaderamente serian tres y no dos los conceptos a tener en cuenta, aite, uke y teki. Creo que mucha gente no se percata del rol que adoptamos durante los entrenamientos en nuestros Dôjô o en los seminarios y por ello trataré de expresar de la forma mas clara posible mis impresiones sobre todo ello.

AITE es coloquialmente traducido por compañero, aquel que entrena con nosotros y nos ayuda a desarrollar el trabajo o el entrenamiento diario. Curiosamente aite es un concepto que implica colaboración y amistad, es decir, un ambiente de cordialidad rodea la relación que tenemos con él. Esto es positivo en las primeras etapas del entrenamiento donde necesitamos mucho la ayuda de cuantos nos rodean para aprender correctamente las bases. También es algo necesario, la hermandad o camaradería, entre los miembros de un mismo grupo. Pero con el tiempo aite nos facilita demasiado las cosas, comienza a colaborar en exceso en la ejecución de los waza y empieza a proyectar una visión distorsionada del combate, una visión idílica donde todo sale siempre perfecto, bonito y estético. Ha llegado el momento de comenzar a trabajar con uke.

UKE se traduce libremente como adversario u oponente, y realmente es el primer paso serio para pensar en términos de supervivencia en la calle. Uke es un compañero que a pesar de la amistad y confianza existentes, fuerza el entrenamiento, nos pone las cosas mas difíciles, se resiste más a la aplicación correcta de los waza y dificulta o nos hace mas incómodas las situaciones de entrenamiento en el Dôjô. Atrás quedan los tiempos en que nos facilitaban ejecutar los waza bien a la primera de cambio, ahora hay que empezar a meditar sobre cómo funcionan realmente los waza, sobre sus principios y bases, hay que empezar a ser realistas a la hora de aplicarlos. Se acabó aquello de que no existan diferencias entre proyectar a un compañero de 100kg o a otro de 60kg o a uno de 1,50m de otro de 1,95m. Ahora empezamos a darnos cuenta de la realidad del combate pues uke aprovechará huecos y puntos débiles para poder hacernos la vida mas difícil, cuestionará nuestra base técnica y nos obligará a ir mas allá. Esto siempre dentro, eso si, de un ambiente controlado y seguro, el Dôjô, pero acercándonos mas al concepto de shinken gata, de combate real. Es la hora de pensar en la calle, es la hora de teki.

TEKI se traduce normalmente como enemigo y generalmente se usa para señalar a alguien que realmente está en total contraposición a nosotros. En la calle es el violador, ladrón, asesino o terrorista. Aquí ya no hay Dôjô, con prácticas seguras y controladas, solamente estamos él y yo y uno de los dos va a salir mal parado o muerto en el peor de los casos. Aquí sabremos si nuestros compañeros del Dôjô han sido buenos aite y buenos uke. Es en ese momento, en esos segundos que dura una agresión, cuando todo nuestro entrenamiento ha de salir a la luz de forma correcta y eficaz, pero sobre todo cuando debemos olvidarnos de aite y uke recordando que quien está frente a nosotros REALMENTE es un enemigo que desea nuestro mal y que hará todo lo humanamente posible por destruirnos. Olvidemos ya el concepto de victoria o derrota, ahora se trata de vida o muerte.

Por todo ello creo que distinguir bien estos tres conceptos ayuda a plantearse correctamente los entrenamientos y nos ayuda a analizar de forma más exacta los fallos y errores de los mismos. A nosotros los instructores también nos debe hacer reflexionar sobre los “uke” particulares o favoritos que casi todos tenemos en nuestros Dôjô y ser conscientes de que eso nos perjudica como practicantes y como instructores. Hay que desterrar al llamado “uke universal”, aquel que nos hace quedar bien en las clases o seminarios ejecutando “de libro” los waza. Es bueno, a nivel pedagógico, saber a que “uke” elegir dependiendo del tipo de waza o buki a trabajar, pero para un mayor realismo en el entrenamiento deberemos utilizar como uke a veces a la persona menos adecuada, menos “cómoda” como ejercicio personal de entrenamiento y como ejemplo para nuestros estudiantes.

Seamos por último éticos con nuestros estudiantes, con todos, tanto aquellos que podríamos definir del área civil como los que son profesionales de la seguridad o pertenecientes a profesiones de alto riesgo. Todos ellos esperan SOBREVIVIR a una agresión o a una situación límite y sólo si somos realistas podremos ofrecerles una oportunidad. La tradición de Bujinkan ha sobrevivido durante siglos por que siempre por encima de todo ha sido, aún en sus formas y métodos más tradicionales, una forma de lucha realista destinada a preservar la vida humana.


Elías Canal, Shidoshi
Instructor de Bujinkan Budo Taijutsu en Oviedo (Asturias - España)

Shindenfudo Ryu

SHINDENFUDO RYU DAKENTAIJUTSU
“La escuela del corazón inmutable”

Hay mucha desinformación y malos entendidos referentes a Shindenfudo Ryu Dakentaijutsu y a Shindenfudo Ryu Jutaijutsu.
Hay mucha gente que piensa que se trata de la misma escuela separada en dos secciones. Esto es incorrecto. Son dos escuelas diferentes. Hay quien dirá -sobre todo en la Bujinkan- que esto no puede ser pero lo cierto es que sí. Hay muchas escuelas que usan el mismo nombre.
De hecho en la edición de 1963 del Jiten Bugei Ryuha aparecen 2 Shindenfudo Ryu, Shindenfudo Ryu Kenpo y Shindenfudo Ryu Ken (espada).
La edición de 1978 del Daijiten Bugei Ryuha lista 3 Shindenfudo Ryu diferentes:
- Shindenfudo Ryu Ken, Bo, Naginata, Iai, Kaiyo, Ju, Kama kusari
- Shindenfudo Ryu Taijutsu
- Shindenfudo Ryu Dakentaijutsu

La primera es la que Hatsumi Sensei aprendió de Ueno Takashi y la tercera es de la que es Sôke actualmente. Así pues, Shindenfudo Ryu Jutaijutsu, escuela también conocida por Hatsumi Sensei, podríamos decir que no entra dentro del currículum "oficial" de la Bujinkan, si bien todo su trabajo es conocido y trabajado a través del Budo que Hatsumi Sensei imprime cada día.

DATOS HISTÓRICOS DEL RYU, ORÍGENES y LINAJE DE SÔKES

El fundador de esta escuela, Izumo Kanja Yoshiteru, aprendió boxeo Kempo Chino y eso es todavía bien visible en las técnicas de Shindenfudo Ryu.
Izumo Kanja está acreditado también como el fundador de la escuela Kukishinden Ryu Happo Hikenjutsu.
El segundo Sôke Minamoto Hachiman Tamenari parece ser que escapó a la zona de Iga como resultado de haber acabado en el bando perdedor en una de las grandes batallas de la época.
Los Sôkes 9º y 10º, Kaneko Jinsuke Yoshikiyo y Tajima Genkuro Nariyoshi,
fueron Grandes Maestros de esta escuela durante los períodos Shohei y Genchu, que es cuando Japón estaba escindido en dos reinos por los miembros de la familia imperial y durante esa época tuvieron lugar grandes batallas entre los reinos del Norte y del Sur. Como resultado de dichas batallas muchos guerreros distinguidos ganaron fama y fortuna y aparecieron muchas escuelas basadas en las habilidades que estos habían adquirido en los campos de batalla.
Muchos libros de historia japonesa explican largamente las razones de la separación de las dos cortes y las batallas que tuvieron lugar entre unos y otros.
Shindenfudo Ryu maduró durante este turbulento período y quizás debido a la especial turbulencia de esos períodos iniciales de la escuela hay mucha confusión sobre el orden de los diferentes Sôkes y diferencias de linajes según las fuentes.
Por ejemplo, el Sôke nº 13 de este listado, Ibuki Yoshihara está listado como segundo Sôke según otras fuentes.
El Bugei Ryu-ha Daijiten lista otros Sôkes que no aparecen en esta lista, por ejemplo en el lugar 14 cita a Otsuka Kora Taro y por ejemplo ahí desaparecen de la lista los nºs 17 y 18 que aparecen en el listado facilitado por Hatsumi Sensei.
El Bugei Ryu-ha Daijiten también lista a otro Toda como sucesor de Toyota Jubeii y no a Toda Shinryuken. Esto era normal en la época ya que los Menkyo Kaiden eran normalmente otorgados a más de una persona. Los dos Toda entrenaron en el dojo de Shindenfudo Ryu en la misma época así que es muy probable que los dos recibieran el menkyo kaiden de Toyota.
En el Ryu-Ha Daijiten se lista también a Abe Muga que era Sôke en la era Tensho (1573) como Sôke pero en la era Karyu (1326) y es que durante los períodos de guerra era muy normal que no hubiese realmente cuidado ni tiempo para dejar constancia de todos estos hechos a medida que sucedían y generalmente eran escritos mucho más tarde y con muchos errores por parte de quien lo hacía. Otras veces todo esto no pasaba por escrito sino de boca a oreja y con los años todas estas distorsiones se fueron incrementando, otra información se perdía para siempre o se olvidaba, etc.
Si pensamos un poco seriamente en cómo debían ser realmente aquellas épocas podremos llegar a entender que la gran mayoría de la información que hoy tenemos de aquellas escuelas es muy posible que se parezca bien poco a lo que fue en realidad.

Dejando aparte la época en que pudo o no vivir, parece bien probado que Abe Muga provenía de la familia Rokujo la cual era una rama de la familia Minamoto (Genji). Su madre, Otowa Hime , era de la familia Abe, los cuales eran los poseedores de los pergaminos de Amatsu Tatara, más conocidos como Amatsu Tatara Rinpo Hiden. Este Amatsu Tatara es en el cual se basa la después tan conocida escuela samurai Takagi Yoshin Ryu.
De joven Abe Muga fue también a parar a la provincia de Iga y allí se encontró con Koga Taro, que después llegaría a ser el 17º Sôke y con el entonces 15º Sôke Otsuka Daikuro. Más tarde escribiría un pergamino al que llamó Fudo Ryu Hyoho-den, y en él escribió lo siguiente: "Algunas personas deben ser usadas para el beneficio de la nación. En eso consisten verdaderamente las Artes Marciales. Como protección. Cuando uno nace no conoce nada pero empezando desde lo más básico y entrenando y desarrollando el corazón de la forma apropiada y el poder del Ki, uno puede eventualmente llegar a ser un a persona útil."

Existe también otra teoría acerca del origen de la escuela que dice que fue creada por Kammon Kokanja Yoshikane en la era Shocho (1428), quien está listado en nuestra lista como 11º Sôke.


SÔKES DE SHINDENFUDO RYU DAKENTAIJUTSU

1º.- Izumo Kanja Yoshiteru (era Yeikyu - 1113)
2º.- Minamoto Hachiman Tamenari (era Genkei - 1118)
3º.- Minamoto Hachiro Tameyoshi (era Hogen - 1156)
4º.- Mizuhara Kuro Yoshinari (era Genkyu - 1204)
5º.- Mugaibo Shinnen (era Tempuku - 1233)
6º.- Ohkuni Zenhachiro Yoshinobu (era Bunyie - 1264)
7º.- Hata Saburo Sasukeyasu
8º.- Kotani Yuhachiro Nobuchika (era Geboko - 1321 ó 1331)
9º - Kaneko Jinsuke Yoshikiyo (era Shohei – 1346)
10º - Tajima Genkoro Nariyoshi (era Genchu – 1384)
11º - Kammon Kokanja Yoshikane (era Shocho – 1428)
12º - Kimura Hozen (era Kwancho – 1460)
13º - Ibuki Yoshihara ( era Bummei – 1469)
14º - Otsuka Hakushi Nyudo Tadamori (era Yeisho – 1504)
15º - Otsuka Daikuro Tadahide (era Taiyei – 1522)
16º - Abe Muga (era Tensho – 1573)
17º - Koga Taro Kyokokaku (era Tensho – 1573)
18º - Katayama Hokinokami Mori Hisayasu (era Bunroku - 1592)
19º - Shindo Unsai (era Kwanyei – 1624)
20º - Odagiri Tohyoe Yoshihiso
21º - Iida Jubei Tameyoshi (era Meiwa – 1764)
22º - Mori Genroku Masahide (era Bunkwa – 1804)
23º - Toyota Jubei Mitsuyoshi (era Keiyo – 1865)
24º - Toda Shinryuken Masamitsu (Kobe 1824-1909) (era Meiji 1909)
25º - Takamatsu Toshitsugu (Nara 1888-1972) (era Taisho 1968)
26º - Hatsumi Masaaki (Noda 1931- ) (era Showa – 1968 )


CURIOSIDADES DEL RYU

Según el kuden -la tradición oral-, fueron los Tengu (demonios del folclore japonés) los que transmitieron a Izumo Kanja Yoshiteru las técnicas de yari (lanza) que aún hoy se mantienen en secreto.
La escuela también cuenta con el trabajo de la naginata (alabarda), el ono (hacha de guerra), los O-tsuchi (grandes martillos de combate) y el hojojutsu (técnicas de cuerda).
Masaaki Hatsumi es el actual Sôke y es el que hace el nº 26º de la escuela. Hatsumi Sensei recibió el ryu en 1968 de manos de su maestro Toshitsugu Takamatsu, cuatro años antes de su fallecimiento.
Takamatsu Sensei comenzó su entrenamiento en esta escuela con su abuelo Toda Sensei, que era el 24º Sôke, en Kobe, a los 9 años, y tardó unos 4 años en recibir el Menkyo Kaiden. Shindenfudo Ryu fue el primer ryu que Takamatsu Sensei recibió de manos de su abuelo con el que siguió estudiando y practicando incansablemente en las frecuentes visitas que realizaba a su dojo y casa.
Hoy en día la gente se cuestiona preguntas absurdas sobre el tiempo que es necesario para obtener la maestría en una escuela o simplemente para pasar de un grado a otro cuando en realidad los guerreros de antaño y las escuelas tradicionales consideraban Menkyo Kaiden, maestría completa, a aquellos que hubieran demostrado conocer perfectamente todas y cada una de las técnicas que componían la misma, ni más, ni menos. En aquellas épocas no había tiempo para más. Había que ir al campo de batalla y probarlas allí.
Y en eso Takamatsu Sensei, ya en la era moderna, no fue diferente de las maneras antiguas y obtuvo sus maestrías a muy temprana edad y con unos períodos de entrenamiento de pocos años en cada uno de los casos y hoy por hoy nadie le discute como uno de los grandes maestros japoneses de la historia por derecho propio.

Toda Shinryuken Masamitsu el 24º Sôke, fue samurai y maestro Bikenshin Ryu. También fue uno de los instructores de espada de los Shogunes Tokugawa.

En la puerta del Dojo de Toda Shinryuken Masamitsu estaban escritas las siguientes reglas de Shindenfudo Ryu:

1ª.- Debes saber que la resistencia es solo como una nube de humo
2ª.- Debes saber que la vía de los hombres es la de la justicia.
3ª.- Olvida la avaricia y el egoísmo.
4ª.- El dolor y la tristeza son reglas de la Naturaleza y se debe alcanzar la iluminación a través del corazón inmutable.
5ª.- Nunca olvides en tu corazón el camino de la lealtad y la piedad filial y convierte tu camino en el de un verdadero Bushi a través del estudio de la pluma y de la espada.
(Escritas en Meiji 23 (1890) Primavera por Toda Shinryuken Masamitsu.)

Kuki Takei de la familia Kuki de Kukishin Ryu era también alumno de Shindenfudo Ryu y Takenaka Tetsunoke, estudiante senior de Jigoro Kano, el fundador del Judo, fue también durante un tiempo estudiante en el Shindenfudo Ryu Dojo.

CARACTERISTICAS TECNICAS

Como ya se ha dicho antes, Izumo Kanja Yoshiteru, fundador de la escuela, aprendió Kempo Chino y eso es bien visible en las técnicas de Shindenfudo Ryu.
La característica de este ryu se puede encontrar en el reconocimiento de un estilo natural como la única postura de defensa. Sin embargo, en realidad, imaginamos una postura de defensa en nuestra mente y nos colocamos en guardia.
Una de las enseñanzas más importantes de la escuela dice "Usa los principios de la Madre Naturaleza".
Cuando sufrimos un intento de proyección o una proyección efectiva debemos evitar caer al suelo de cualquier manera, sobre todo si vamos armados con daisho (espada larga y corta), procurando siempre caer de pie.
Tanto en el Kumi uchi como en el resto se las técnicas debemos mantener siempre una mano libre, para controlar y usar nuestras armas y las de nuestro enemigo.
No debemos utilizar la fuerza, sino un taijutsu natural, descartando cualquier movimiento forzado.
Hay que buscar siempre el kukan (espacio) para crear el kuzushi (desequilibrio).
El trabajo con la katana también es distinto y natural, pudiendo sujetar esta de cualquier forma, incluso con la mano izquierda por delante de la derecha. La katana de Shindenfudo Ryu es más larga que las katanas tradicionales, tanto la hoja (> 110 cm.) como la tsuka (> 30 cm.). La tsuka es utilizada para luxar, estrangular, etc.
Se utiliza mucho el concepto de Iainuki (desenvaine y corte rápido) y también el trabajo con la katana sin llegar a ser desenvainada totalmente.
En las proyecciones intentamos más que lanzar al enemigo, hundirlo a nuestros pies.
La patada típica de la escuela es el Take Ori Geri, llamada así debido a su entrenamiento, que consiste en patear los tallos de bambú mientras caminas.
En muy importante entrenar en la naturaleza y utilizar los elementos naturales para fortalecer el cuerpo.

Mensajes de Hatsumi Sensei para el trabajo de Shindenfudo Ryu (2006)

- “Es tan importante la "fuerza" que aplicamos como la que neutralizamos de aite (el contrario)”
- “Debemos alcanzar el movimiento natural sin fuerza”
- “No tengas un sentimiento de lucha, sólo muévete de forma natural y deja que las cosas sucedan”
- “Emplear la fuerza y la potencia es de bajo nivel”
- “No se trata de ser fuerte o débil, bueno o malo, hay que moverse de acuerdo con la naturaleza”
- “No agarres, controla suavemente”
- “Cuando parece que hay una técnica, no hay nada, y cuando parece que no hay nada es cuando encuentras la técnica”

Otros conceptos importantes son:

BANPEI FUGYO : ni 10.000 cambios deben sorprenderte

IKEN HASSO : este concepto hace referencia a “un golpe, infinitas variaciones del golpe”, debes ser capaz de golpear desde cualquier ángulo y de cualquier forma y cada golpe debe poder transformarse en el siguiente de forma totalmente natural”

ESTRUCTURA DEL RYU

TEN NO KATA (LAS FORMAS DEL CIELO)
Ocho técnicas defensivas contra ataques de puño, intentos de proyección, estrangulaciones y diferentes tipos de agarres e intentos de control.

CHI NO KATA (LAS FORMAS DE LA TIERRA).
Ocho técnicas defensivas realizadas desde posiciones de sentado (seiza) contra ataques de katana, kodachi, patadas, agarres, etc.

SHIZEN SHI GOKU NO KATA (LOS SECRETOS DE LAS FORMAS NATURALES DE LA TIERRA)
Doce técnicas defensivas contra agarres y ataques diversos.


Para más información :
Dani Esteban -Kôryu- y Kim Oliveras -Kôyû-
Instructores de Bujinkan Budo Taijutsu
Bushi Dojo - Gimnàs Yawara
Concepció Arenal, 160 (Barcelona - España)
e-mail : danikoryu@yahoo.com
http://bushidojo.blogia.com

Dando Vida


Hace ya más de 16 años desde la primera vez que tuve la suerte de conocer y entrenar con el Sôke Masaaki Hatsumi en Japón, fue durante el Daikomyo Sai de 1.989.
En aquella, mi primera ocasión de ver la prueba del Godan Test fue, entre otras, nada más y nada menos que la de mi gran amigo y hermano del budo Pedro Fleitas. Fue una noche extraña en sucesos y en un dojo lejano y misterioso para mí en aquella época, el de Someya Shihan, ya que estaba alejado y en mitad de un campo oscuro.
Curiosamente, se iniciaba el entrenamiento con la prueba del Godan Test (el paso a 5º Dan), a diferencia de ahora que se suele realizar al final del mismo.
Dicha prueba solo la podía realizar el Sôke, por lo que un halo de misterio se cernía sobre mi, pues por primera vez vería en directo aquello tan fantástico de lo que había oído hablar en tantas ocasiones. Una prueba que pasaban los ninja una vez alcanzado un nivel extrasensorial avanzado y que me parecía tan especial como difícil.
Y efectivamente, ante mí y otras más de 50 personas se producía una vez tras otra el “milagro”?. Algunos pasaban otros no, pero llegado el turno a mi hermano Pedro, recuerdo que nada más arrodillarse ante el Sôke e ir éste a colocar el fukuro shinai sobre su cabeza ya lo esquivó, Sensei sonrió y sopló, como diciendo: “...Uf!! que preparado está éste...”
Presiona su cabeza, suena un rugido: “Start”, silencio, mucho silencio, a pesar de tanta gente como habíamos no se oían ni las respiraciones. Ambos con los ojos cerrados, se eleva la espada, miro absorto..., se detiene, parece interminable, pero no..., zzaass!!, baja el sable a toda velocidad, ni mirando me hubiese dado tiempo a escapar (pensé), pero Pedro ya no está ahí, había rodado. - Sensei: “Ok, very good”. Todo el mundo aplaude, Pedro se gira en seiza, saluda al Sôke, se levanta, le da la mano, nueva reverencia de saludo, el Sensei corresponde y le da una palmada en el hombro. La gente sigue aplaudiendo, yo aplaudo con emoción, casi con lágrimas en los ojos. Aquello me hizo estar todo el entrenamiento absorto, ensimismado, estaba como atolondrado. Hacía menos de una semana que había conocido a Pedro, fue allí mismo en las calles de Noda, y ya me unía a él un sentimiento de amistad increíble. El cual todavía hoy no solo perdura, sino que ha crecido tanto que nos acompañará de por vida.
Aquella experiencia que viví y la emoción que sentí esa noche, ya no volvió a ser tan fuerte hasta poco más de dos años después. A pesar de haber estado presente en otros Sakki Test.
Fue en mi Godan Test, un 20 de marzo de 1992 en Canarias y en el dojo de mi hermano Pedro, casualmente. Donde tuve la oportunidad de sentir en primera persona aquello que me había dejado perplejo y marcado, pues no se puede entender, sino sintiéndolo.
Recuerdo que mi amigo “Moncho” (antiguo alumno de Pedro) que estaba junto a mí aquella noche y salió justo antes que yo, comentaba luego de vuelta al hotel: “Yo creía que me iban a matar, y me tiré en plancha...”, entre risas de unos y llantos de otros que no habían pasado, incluso uno se rascaba el cogote diciendo: “Vaya chichón que me ha salido...ja, ja...”, yo pensaba, efectivamente, uno siente el instinto de muerte, pero el Sôke lo convierte en VIDA. Ya que al bajar el bastón proyecta su “intención”, y ésa misma intención, si el alumno está preparado para percibirla, es la que te empuja fuera de peligro.
Pero realmente, con el tiempo descubres que el Sakki no es solo aquella primera vez, el Sakki hay que pasarlo a partir de ése momento, cada día, entrenando, evolucionando, creciendo. El Sôke te abre la puerta y eres tu el que debe empezar a evolucionar. Al menos, eso es lo que yo he aprendido en todo este tiempo.
Tu VIDA en la Bujinkan toma otro cariz a partir de ése momento, por eso digo que el Sôke DA VIDA a través de cada Godan Test. El rumbo que tomes depende de ti, de cómo hagas frente a las adversidades, en la vida cotidiana, en el dojo, el trabajo, la familia, etc., y por supuesto en la Bujinkan. Es cada cual el que adopta un tipo de compromiso al respecto.
Pues, tras éste pequeño preámbulo, como empecé diciendo han pasado 16 años desde la primera vez que vi un Godan Test, y justo en otro Daikomyo Sai, concretamente 30 de Noviembre de 2.005, día del Otakiage (ceremonia del Fuego consistente en quemar frente al templo, los darhuma y amuletos que han protegido las casas durante todo el año). Estoy aquí, en el Budokan de Ayase, en seiza junto a mis compañeros Jugodan, esperando mi turno para dar la transmisión del Sakki Test a otra persona...
Realmente me gustaría poder expresar todo lo que pasó por mi cabeza, hasta el momento de salir, ¿Cómo agradecerle al Sôke el privilegio de está ahí..., y tantas otras cosas?. Pero tan poco importa demasiado, ya que la importancia de las cosas reside en su sencillez, como lo hace siempre el Sensei. Así que lo relataré de la forma más simple posible.

Llega mi turno, salgo al centro donde recibo el Fukuro Shinai del shihan que me precedía, no recuerdo quién, solo pienso en hacerlo bien, es también MI PRIMERA VEZ. Frente a mí un chico de Israel (esto lo supe más tarde cuando él y Motiv vinieron juntos a darme las gracias), se coloca en seiza de espaldas a mí, marco la distancia, presiono sobre su cabeza y cierro los ojos (imito a mi Maestro, que bien nos ha enseñado el Sensei). Durante ese corto período de tiempo vienen a mi mente infinidad de ideas y pensamientos, como: “Seré capaz de no defraudar al Sôke, él ha puesto su confianza en nosotros, debo transmitir el Sakki, la verdadera intención, y a la vez mi deseo es: “ojalá pase...”
No hay tiempo para más, subo el Fukuro, inspiro, cierro los ojos con fuerza y pienso en darle, pero a la vez, no deseo lastimarle...!!! ZAASSS...
Es inevitable...!!, me desequilibro hacia delante, casi nadie lo nota pero yo sí, abro los ojos convencido queriendo decir: “O.K., me ha hecho el vacío”, pero espero y miro al Sôke, casi sin dar tiempo, se oye esa palabra en sus labios: “Oookeiii” y la gente empieza a aplaudir.
El chico lo ha pasado, pero yo además estaba convencido, ya que fui YO el que sentí su Sakki, ÉL me hizo el vacío a mí. Sentí entonces la verdadera TRANSMISIÓN del Sôke, él nos ha estado preparando, paciente, lenta y silenciosamente para esto, para comprender la esencia del Sakki Test.
A mi entender, lo definiría como el momento en que el alumno se iguala al maestro, ambos corazones van al unísono. Sabido es que en la antigüedad esta prueba se realizaba con katana real, por lo tanto era una VERDERA PRUEBA DE VIDA. De ahí su significado: “Sakki Test, la Prueba de la Verdad”.
Es un verdadero sentimiento de VIDA, y esto me hace pensar cuanta vida nos ha estado regalando el Sôke a lo largo de todos estos años. ¿Seremos capaces de agradecérselo lo suficiente?. En realidad él nos DA VIDA, SU VIDA, en cada entrenamiento, cada dibujo, cada golpe, cada vez que nos habla, en cada vídeo que transmite su palabra y su técnica.
Sin darnos cuenta, debemos tanto a Hatsumi Sensei que lo único que podemos hacer para agradecérselo es seguir sus pasos con FÉ, HUMILDAD, DEDICACIÓN, HERMANDAD, AMOR, ETC...
Pero sobre todo RESPETO, queridos bûyû. Respetar los deseo del Sôke, respetando a nuestros Bûyû.

Seguir DANDO VIDA, con él, para él y por él. Al fin y al cabo eso será lo que nos quede a nosotros, el placer y la satisfacción de haber servido a nuestro Maestro en Cuerpo y Alma como él sirvió al suyo.
Sirviéndole, serviremos a las GENERACIONES VENIDERAS.
Solo espero y deseo, que cada vez que el Sôke me requiera para aplicar el Sakki, sea capaz de generar ése deseo de VIDA que el Sensei me inflingió a mí. Vida a través del Budo de la Bujinkan.
Dando vida también nos la damos a nosotros mismos, ya que así cumpliremos con uno de los más importantes principios básicos del Ninjutsu: ¡La Alegría de Vivir!

¡Seguid DANDO VIDA HERMANOS!


Juan Manuel Serrano Guillén “GEKIRYU”
( Judan Kugyo Happo Hiken)
España

YAMAGOMORI Y SHUTSUZAN

*** Este texto es un capítulo del libro de Hatsumi Sensei "Essence of Ninjutsu - the nine traditions" ***

YAMAGOMORI Y SHUTSUZAN

Mucha gente conoce la historia de Yoshitsune, de la familia Minamoto, llamado Ushiwakamaru en su juventud, el cual estudió artes marciales bajo la tutela de Kiichihogen en el Monte Kurama, donde se venera a un Dios guerrero llamado Bishamonten.
La gente tiene diferentes motivos para retirarse a las montañas a estudiar Ninpo u otras artes marciales. En el caso de mi mentor, Takagi Oriemon, del cual tomé las enseñanzas del Takagi Ryu, su motivo para pasar treinta y siete días practicando en el Monte Kurama fue su deseo de entender por qué perdió el combate contra Yagyu Tajimanokami del Yagyu Ryu.
El día en que se cumplía su promesa de permanecer treinta y siete días de continuo entrenamiento, Oreimon tuvo un sueño en el que era atacado por un tigre grande y feroz que se hacía más y más grande a medida que se acercaba a él. Oriemon intentó apuntar su lanza directamente a la faz del tigre y súbitamente una nube oscura apareció y el sueño se desvaneció.
Un débil cántico descendió de las nubes como el sonido que cuelga en el aire del oscuro mundo de los sueños. Las nubes se disiparon y la luna llena brilló. En aquel momento Oriemon comprendió intuitivamente la importancia de los propios ojos. Oriemon combatió de nuevo con Yagyu y los documentos muestran cómo levantó su espada, apuntó a sus ojos y salió victorioso.
Algunos de vosotros pondréis en duda que esto fué por el sueño, pero un sueño puede ser comprendido como una vía para expresar un despertar espiritual referente a la intersección entre el vacío y la realidad presente: un gran tigre puede representar un guerrero fuerte, y la verdadera oscuridad puede representar cómo el propio cuerpo y mente vagan por el espacio.
Comprendo que estas explicaciones son difíciles de entender y lo único que se puede decir es que nosotros nos atenemos a las reglas de expresión de las artes marciales. Esto significa hacer uso de formas de expresión mágicas y de ritmos musicales para comunicar la esencia del arte. Hay un dicho popular, "El pueblo que brilla a la luz de la luna deja impresiones diferentes en las almas de personas diferentes".
Los caracteres chinos para referirse a "fuerza" e "insignificancia", se leen ambos como mu en japonés. Por lo tanto, insignificancia es lo mismo que fuerza.
Espero que entendáis que mi intención es introduciros en el mundo del Ninpo a través del método de expresión basado en la insignificancia, en la carencia de importancia. No confundir, sin embargo, la esencia de Satori (la iluminación mental) y el Kaigen (despertar espiritual). Intentemos echar un vistazo a la esencia de la iniciación dentro de los misterios del ninjutsu siguiendo la experiencia de Takamatsu Sensei, de cómo él consiguió la visión e intuición espiritual dentro del ninjutsu y del budo o la vía del guerrero.

El nombre de Takamatsu Sensei de niño era Jutaro, y en el mes de marzo de su veintitresavo año de vida, Jutaro volvió a Japón. En su corazón, ansiaba visitar la tumba de su novia Kogane, y también a su abuela, que vivía en el distrito Higashi Shirikecho de la ciudad de Hyogo. Cuando ella vió su cara lloró de júbilo. Él le explicó la razón de su retorno a Japón.
Desafortunadamente no volvía con buenas noticias, sinó para curar su enfermedad, el beriberi. Él insinuó su intención de recuperarse allí, y ella le abrió su casa y le dijo que podía quedarse todo el tiempo que quisiera.
Había transcurrido un mes cuando llegó un mensajero de su padre, desde Akashi. El mensajero dijo que si la abuela insistía en cuidar del joven Jutaro, el padre dejaría de enviarle la asignación mensual, a lo que la abuela replicó, "¿Quién cuidará a mi querido nieto en su enfermedad si no lo hago yo?. Su padre me dice que yo no puedo cuidarle pues si no él dejará de enviarme la asignación. ¡Que se quede con su dinero! Yo cuidaré de mi nieto aunque tenga que trabajar para hacerlo, a pesar de mi edad. Por favor, dígale esto a mi hijo."
Mientras ella despedía al mensajero, Jutaro se arrastró desde su cama y le dijo al mensajero, "¡Gracias a Dios que ha venido! Pensaba partir pronto. Estaré bastante bien en un par de días."
Su abuela sabía que no sólo estaba enfermo de beriberi, sino que también sus pulmones estaban dañados, por lo que le dijo con lágrimas resbalando por su rostro, "Jutaro, no importa lo que diga tu padre, yo te curaré sin importar lo que tenga que hacer para ello. Te quedarás aquí."
Jutaro no toleraba causar molestias a la abuela en su propio provecho y aunque ello le provocase la muerte, él no podía ir contra la vía del ninja. Recordó la cara sonriente de su maestro, Toda Sensei, diciendo, "Incluso cuando te enfrentes con la muerte segura, muere riendo."
Dos días después de la llegada del mensajero decidió partir. Pensaba que cuanto antes se marchara menos molestias ocasionaría a su abuela, así que esperó a que ella estuviera fuera de la casa, y entonces partió, sin nada más que las ropas puestas. Decidió dirigirse al Monte Mayasan (Maya es la madre de Buda). Arrastrando sus pesadas piernas, afectado por el beriberi e hinchado como un elefante, Takamatsu Sensei viajó hacia las cascadas Kamenotaki, en la montaña, para ver a su madre "natural", a quien todavía no había encontrado. Si no hubiera estado entrenado en ninjutsu, el estado de sus piernas le hubiera hecho imposible moverse. El sentido de la justicia que él tenía es lo que le hizo querer vivir sin molestar a su abuela, y lo que forzó a sus piernas a moverse.
Era a principios de verano y Jutaro miraba al cielo mientras ascendía por el sendero de la montaña. A veces sus ojos se llenaban de lágrimas cuando realizaba el gran esfuerzo que representaba dar cada paso. "¡Kogane también murió! Yo voy a morir de todas formas, pero prefiero morir en soledad.”
Aunque era época de lluvias, el sol era muy fuerte. De niño, Jutaro había subido al monte Maya muchas veces, pero aquel día parecía costar infinitamente más; parecía más alto de lo habitual. Se arrastró con sus manos y sus rodillas, pero finalmente alcanzó Kamenotaki (las Cascadas de la Tortuga). Llegó a una pequeña cabaña que medía solamente unos dos tatamis, que vienen a ser unos cuatro metros cuadrados. La barraca tenía las paredes de tablones de unos dos metros de altura, y estaba totalmente descubierta.
Había comprado tres sho de arroz (unos seis kilos y medio) sin pulir en una arrocería al pie de la montaña y se le había hecho tan pesado que parecía como si hubiera transportado una bala entera de arroz.
Jutaro no tenía cerillas porque no fumaba y al momento pensó, "Maldición, olvidé traer cerillas", pero recordó lo que su maestro le enseñó. Toda Sensei había dicho, "Es importante para un ninja comer los alimentos crudos; uno no tomará comida cocinada. La gente empieza a perder su vigor, su energía y su sexto sentido como resultado de comer alimentos cocinados". En aquel momento el alma de Jutaro se iluminó con las enseñanzas de su maestro. Toda Sensei también decía, "El ninja debe llegar a familiarizarse con la comida natural. Nosotros podemos comer alimentos sin cocinarlos. Primero necesitamos agua. Pero beber agua no es suficiente. Debes llenar tu pecho con aire fresco y puro de las montañas". Jutaro forzó una sonrisa cuando empezó a comprender por qué la gente decía que los ermitaños vivían del aire.
Jutaro lavó el arroz y lo colocó sobre una piedra. Utilizó los rayos del sol como horno y muy pronto después de frotarlo entre sus manos, el arroz se convirtió en polvo. Se puede meter ese arroz en la boca y triturarlo con los dientes (en las comidas típicas ninja a menudo se hacía uso de nueces, raíces y hierbas de la montaña). Mientras comía, Jutaro le habló a una fotografía de Toda Sensei. Una luz apareció ante la comida y él continuó comiendo y pensando en Toda Sensei, Ishitani Sensei y Mizutani Sensei, los cuales estaban en el cielo, y el arroz crudo comenzó a parecerle la comida más deliciosa del mundo.
Sintió que recobraba las fuerzas. La soledad enfría el corazón de las personas por lo que decidió buscar algún amigo. El viento y los pájaros le llamaron. Los animales le llamaron en la distancia.
No era conveniente moverse en la noche porque allí no había luces, pero Jutaro no tuvo dificultad ya que estaba entrenado en las técnicas Ninpo de "ver a través de la oscuridad".
Una noche Jutaro se despertó sobresaltado cuando alguien gritó, ¡Kaire! (¡véte a casa!). El grito desgarrador le revolvió las tripas e interrumpiendo la oscura quietud de la noche. Jutaro era valiente, así pues se volvió a dormir. Más tarde averiguó que se trataba de un determinado pájaro.
Un día, al amanecer, Jutaro oyó gente caminando por el borde de las cascadas. Estaban bañándose y ejecutando cánticos y oraciones. Quizás estaban practicando las enseñanzas de Buda, porque Jutaro pudo oír sus voces en la distancia recitando escrituras budistas. El no sabía nada de oraciones o escrituras. Estaba totalmente exhausto, por lo que se estiró en el suelo con su cuerpo y su alma envueltos en un simple kimono.

Aunque era el mes de Junio, por las noches hacía frío y el aire frío de las montañas ataca el cuerpo, así que para luchar contra ese frío Jutaro reptaba con sus brazos, arrastrando sus enfermas piernas tras él. Quizás el espíritu de la luna llena reflejado en el agua le atrajo hacia las cascadas. Jutaro parecía flotar en la hoya y dejó que el agua que caía de las cascadas golpeara su cuerpo. Empezó a repetir las oraciones que los seguidores de Buda habían cantado y a recitar escrituras que él nunca había aprendido, como si la cascada de agua hubiese estimulado sus cuerdas vocales.
Algunos días más tarde, un anciano vió a Jutaro bañándose bajo las cascadas y se acercó para hablarle, "Muchacho, pareces estar practicando el ascetismo, pero ¿cuál es el motivo de tus oraciones?". Jutaro apenas podía hablar pero respondió, "Quiero curar mi enfermedad".
Los ojos del anciano se iluminaron cálidamente, "Eso no será muy difícil. Tú tienes beriberi y lombrices en el estómago. Yo puedo curarte. Vamos a librarnos primero de las lombrices", le dijo.
El viejo juntó sus manos en una de las posiciones del Kuji-in-to-in (los sellos de la espada)- y, profiriendo un alarido, golpeó a Jutaro en el estómago con las manos unidas en esta forma y murmurando unos sonidos.
Jutaro se extrañó con cierto grado de sospecha, "¿Cómo puede este anciano pensar que puede curar de esta forma supersticiosa?".
El anciano dijo, "Estarás libre de las lombrices en dos o tres días. Yo volveré entonces, mi joven amigo". Subió a una roca y se alejó caminando, pero parecía como si sus pies no tocaran la tierra.
La lluvia cesó y el sol comenzó a brillar al tercer día después de la partida del anciano. Jutaro sintió un gran dolor en su estómago y corrió tras la cabaña para aliviarse. Encontró dos tipos diferentes de lombrices y después de un examen minucioso vio que una lombriz tenía una línea vertical bajo su lomo mientras que la otra la tenía horizontal. "Qué extraño. Realmente el viejo lo hizo. Qué anciano tan extraño." Jutaro empezó a sentirse atraído por el misterioso poder del viejo.
Diez días después, el viejo apareció de nuevo. "¿Cómo estás muchacho? Creo que ya te has librado de las lombrices, verdad?". "Sí, y se lo agradezco muchísimo". Jutaro arrastró sus pesados pies para acercarse al anciano. Este, que lo había estado observando con ojos penetrantes dijo, "Bien, entonces hoy nos ocuparemos del beriberi." El anciano juntó sus manos en la posición to-in otra vez. "Y esta vez no tardarás diez días en sanar, pero no te preocupes".
Cuando hubo terminado, el viejo desapareció de nuevo silenciosamente. Sin darse cuenta, Jutaro se sentía preocupado por el extraño viejo. Por otro lado, empezaba a recuperar sus sentidos.
A la mañana del séptimo día, Jutaro prometió que se sentaría bajo las cascadas y permanecería allí. Se arrastró bajo la cascada ayudándose de una roca. Una gran cantidad de agua le caía encima empujando su cuerpo y sus hombros hacia abajo, pero sus piernas fueron capaces de aguantar el peso. Jutaro se sintió lleno de alegría. "¡Estoy vivo!". Sintió como si pudiera trepar por la cascada empujando el agua.
Después de subir a lo alto de la roca, Jutaro volvió a poner a prueba su cuerpo brincando de roca en roca como si le hubiesen crecido un par de alas. Preparó su mente para empezar a practicar ejercicios de Koto ryu y Togakure ryu y esperó a la mañana siguiente.
Se levantó antes del alba y practicó taijutsu sobre la roca, y estaba tan lleno de vitalidad que parecía como si golpease con la energía del sol. Con la luz a sus espaldas golpeó una roca y la hizo pedazos. Trepó a un gran árbol, dio un salto mortal y volvió de nuevo a saltar al suelo. Estuvo también practicando patadas voladoras en el agua.
Jutaro cambió de nombre - Kikaku (Cuernos del Demonio) Jutaro - y como ese nombre implica, fue un hombre que siempre cumplió lo que se propuso.
Los animales de los montes cercanos se acercaban a mirar y el extraño viejo volvió como si pudiera sentir el fuerte espíritu con el que Jutaro destrozaba rocas y abatía árboles indiferente a sus dedos del pie rotos. "Parece que estás completamente curado", le dijo, y Jutaro pareció envuelto por los compasivos ojos del viejo.
- Muchas gracias. Gracias por su ayuda, estoy completamente repuesto. Usted posee un poder especial. ¿Es usted un médico que visita a los pacientes de estas montañas?
- Dices cosas raras. Los seres humanos sólo ven con los ojos de su cara y no les gusta usar los ojos que hay en sus corazones. Tú sí lo haces, pero la gente dice que no puede y por eso no saben cómo hacerlo.
- ¿Es eso cierto?
- Tú has entrenado mucho en las artes marciales, tu vista afilada y tus movimientos me han impresionado.
- Usted sabe que he estado practicando artes marciales - replicó Jutaro -. Aún soy un principiante. Toda Sensei solía decir que uno no tenía que ofrecer a los demás el aspecto de que practica artes marciales.
- Yo creo que está bien porque aún eres muy joven. Cuando comparo la verdad interna de las artes marciales y de la religión, veo que son muy similares en su naturaleza.

Este episodio me hace recordar una conversación mantenida entre Takamatsu Sensei y yo mismo hace trece años. Fue alrededor de un año antes de su muerte, y dijo, "He decidido dejarlo todo en las manos de Masaaki Hatsumi. Pienso que eres la persona más adecuada en lo que concierne a las artes marciales. Ahora yo soy capaz de devolverles a Toda Sensei y a Ishitani Sensei su bondad y consideración. Pienso continuar mis estudios dentro de los secretos de la Naturaleza."

"Por ejemplo", continuó el viejo, "yo puedo predecir que el enemigo vendrá antes de que lo haga, puedo incluso noquear a un enemigo sin ni siquiera verlo. Yo ya sabía de antemano que tú caerías enfermo. Tú posees un talento especial que te permitirá llegar a ser un experto en cualquier campo que elijas. Pero debes recordar siempre mantener una actitud mental apropiada."
Con estas palabras el viejo desapareció una vez más en las montañas.
Un día, un asceta llegó a la cabaña buscando refugio de la lluvia. Había estado lloviendo desde la mañana y el asceta dijo que tenía muchas posibilidades de encontrar algún tengu (duendes narigudos), ya que siempre iba meditando por las montañas.
La lluvia no arreciaba y el asceta solicitó permiso a Jutaro para pasar allí la noche pues no podía volver a casa. Jutaro le dijo que era bienvenido pero que no tenía ni ropa de cama ni mantas que ofrecerle. El asceta dijo que estaba bien; dormir en el suelo con raíces de árbol era ideal.
Mientras tanto, el viento empezó a soplar fuertemente y la lluvia caía a raudales en la cercana hoya produciendo un gran estrépito. El viento empezó a “reír” y una gran roca se desmoronó en pedazos y cayó al suelo. El corrimiento de tierra alcanzó el cobertizo que fue arrastrado casi en su totalidad hacia la hoya de la cascada. Con toda esta confusión el asceta comenzó a temblar de miedo y Jutaro se preguntó qué había sucedido con la confianza que el asceta tenía antes. Su visitante dijo que era muy peligroso permanecer o descender de la montaña con el viento y la lluvia.
Jutaro forzó una sonrisa y se acostó en el suelo. Podía oír el ruido de las rocas golpeando el cobertizo y al mismo tiempo las paredes astillándose. La grieta se paró a treinta centímetros por encima de su cabeza y en su sueño murmuró que el cobertizo estaba a salvo. Una vez más sonó un largo crujido.
Jutaro se despertó con el brillo de los rayos del sol. Quería ver los daños que el tifón había causado pero no pudo abrir la puerta de atrás para salir al exterior así que salió por el frente y rodeó la choza, donde pudo ver una gran pila de rocas. Jutaro se maravilló al ver la barrera natural de protección que se había creado y, sin más, continuó con su entrenamiento.
Un día vio el reflejo de la cara del viejo en el agua y no dudó en gritar "¡Sensei!".
"Eres un buen chico y he decidido enseñarte todo lo que sé. Vamos a empezar ahora mismo".
El viejo decidió enseñarle a Jutaro la forma de predecir cuánto va durar la vida de una persona, a ver en la oscuridad, y a libertar a los animales. Adquirir estos conocimientos le había llevado al viejo toda una vida. También enseñó a Jutaro la forma de encontrar los cambios de la naturaleza y cómo pronosticar las calamidades antes de que ocurrieran.
Jutaro empezó a ver la luz cuando comprendió que el ninjutsu, el karate y el jutaijutsu que había aprendido hasta ahora eran técnicas de vida, para la supervivencia. Y una sonrisa cruzó su cara. "He estado entrenando creyendo que las artes marciales te proveen de unas técnicas para vencer al enemigo, mientras que el Ninpo es el arte del sigilo, el camino de la invisibilidad. Pero cuando pienso acerca del camino correcto para llegar a la iluminación o a la naturaleza de estas artes, la cosa se reduce a aprender las leyes de la Naturaleza". Jutaro decidió continuar su encuentro con la Madre Naturaleza por otros tres meses y pasó esos días entrenando su cuerpo y su mente. La razón por la cual escogió ese período de tiempo es que el nueve es el más fuerte de los números y el diez simboliza hacer un voto para realizar un deseo.
Cuando pasaron noventa días, Jutaro se despidió de la gran rana, de la gran serpiente, de la fuente de la montaña y de las rocas y de los árboles que le habían amparado durante su estancia en las montañas. Y entonces descendió al llano.

Mi maestro entrenó y alcanzó su despertar espiritual en las grandes montañas de la Madre Naturaleza, pero dejadme decir que yo alcancé la iluminación espiritual en la jungla de asfalto de la gran ciudad. Las bestias salvajes llamadas seres humanos viven en las ciudades de hoy en día. Según el psicoanalista inglés Dr. Anthony Stowe: "Nosotros, los seres humanos, somos los más crueles e insensibles animales que existen en la tierra. Es un error pensar que un ser humano normal no puede llegar a ser excesivamente brutal. Todos tenemos un instinto salvaje en nuestro interior que nos hace matar, torturar y luchar en las guerras."

Las grandes ciudades de hoy en día están llenas de peligros, los coches atraviesan la ciudad a toda velocidad y las trampas llamadas escándalos pueden encontrarse dondequiera que vayas. Por cada obstáculo o peligro que puedas encontrar en la naturaleza salvaje hay uno paralelo en cada gran ciudad.
Por eso creo que me puedo considerar a mí mismo como un ninja moderno, ya que alcancé el despertar espiritual recluyéndome en la jungla de la ciudad moderna.


Traducción por:
Dani Esteban -Kôryu-, Estudiante Bujinkan desde 1987

Shizen


Desde que nacemos nuestras reacciones son absolutamente naturales y al crecer cometemos el gran error de ir perdiendo esa naturalidad y depender demasiado de reacciones ajenas a nosotros mismos.
He tenido la suerte de nuevo de compartir con Hatsumi Sensei unos días de entrenamiento en Japón y ha hecho hincapié en el concepto de “Shizen”, es decir “Natural”.
Desde un punto de vista marcial, y según palabras de Sensei, debemos reaccionar de forma natural ante un ataque, sin forzar nunca una situación y dejando fluir nuestros movimientos adoptando formas que sean innatas en nosotros, esto nos dará una ventaja considerable en el combate, pues estaremos actuando con nuestros movimientos cotidianos por lo que Uke nunca sabrá por dónde nos movemos.
Por otro lado, la naturaleza nos brinda la oportunidad de hacer uso de ella e intentar percibir la energía que nos impregna y hacerla nuestra en cada movimiento (Los tres corazones).
Si bien es interesante este punto de vista que expuso Sensei, creo que su exposición de llevar este concepto a nuestra vida diaria es mucho más difícil de llevar a cabo, ya que la capacidad de reaccionar naturalmente ante los problemas que nos rodean en la sociedad de hoy es un lujo de unos pocos afortunados.
No obstante, la capacidad natural nos acompaña desde el vientre de nuestra madre y bien cierto es que cuanto más naturales somos, más seres humanos nos sentimos.
Como dice el Sôke, nuestro entrenamiento y perseverancia nos ayudará a conseguirlo.
Una vez más, gracias Sensei por ayudarnos a caminar correctamente.

César Pelegrín -“Ryukai”
Shihan Bujinkan Dôjô
www.bujinkan.es

Redescubriendo Noda

REDESCUBRIENDO NODA

Nota: Artículo publicado originalmente en Julio de 2002 en la revista El Budoka.
Creo buen momento recuperarlo ahora puesto que se acerca la fecha del Daikomiosay y quizás alguno de los que vais a viajar podáis aprovechar algún dia extra en Noda para conocer estos lugares.

Como comentábamos en el nº anterior, durante el pasado mes de abril volvimos a disfrutar de dos magníficas semanas de entrenamiento en Japón con nuestro Soke Hatsumi Sensei y los Shihanes japoneses, instructores seniors de la Bujinkan. Tal y como pudisteis observar en el mencionado artículo el trabajo de este año se basa en el Jutai Jutsu de la escuela Takagi Youshin Ryu, de la cual os mostrábamos una serie técnica.

Una parte muy interesante del trabajo que estuvimos realizando en Japón es el uso que Hatsumi Sensei hace del keikogi (traje de entrenamiento), y especialmente de la hakama, prenda que normalmente no se utiliza en la Bujinkan pero que este año es de uso opcional, ya que debido a la etiqueta que debían guardar en su vestimenta las personas que trabajaban esta escuela, resulta fundamental aprender a moverse con soltura y realizar las técnicas vistiendo esta prenda.
Hatsumi Sensei usa la hakama para engañar al adversario, lo atrapa e inmoviliza con ella, con la suya propia o con la del adversario, la utiliza de mil formas diferentes para engañar al enemigo, esconder armas, etc. Sencillamente una forma de trabajo nunca vista en otras artes marciales y a un nivel sorprendente.
Resulta extremadamente difícil seguir sus técnicas ya que son muy rápidas y cambiantes.
Según él no debemos intentar atrapar la técnica, sólo mantenernos abiertos para que el sentimiento entre poco a poco y libremente en nosotros, y gracias al entreno continuado acabará formando parte integrante de nuestro movimiento de manera fluida y natural.

Como ya os avanzábamos el mes pasado, aparte de las horas dedicadas al entrenamiento en este viaje hemos podido redescubrir Noda. Me explicaré.

Noda es una ciudad industrial de la prefectura de Chiba que se halla en el área de influencia de Tokio, a unos cincuenta kilómetros, y que no tiene ningún interés turístico. Únicamente es semi-conocida por ser la sede central de la multinacional Kikkoman, una de las principales productoras mundiales de salsa de soja, ya que Noda es la capital de la salsa de soja, pero ni siquiera consta en ninguna guía turística del mundo.

Así pues Noda no tiene ningún interés para los occidentales excepto para los estudiantes y estudiosos de las artes marciales tradicionales, ya que es el lugar donde nació y reside Hatsumi Sensei y alberga el Bujinden, dojo central de la Bujinkan.
Curiosamente pues, Noda debe ser una de las pequeñas ciudades japonesas donde más occidentales se concentran a lo largo de todos lo meses del año para recibir las enseñanzas de Hatsumi Sensei y los Shihanes japoneses de la Bujinkan.

De Enero a Diciembre, vayas en la época del año que vayas, siempre encontrarás un grupo de occidentales de entre 20 y 50 personas de diferentes países, a veces más. En diciembre, durante los entrenamientos especiales para conmemorar el cumpleaños de Hatsumi Sensei se concentran allí más de 200 personas cada año. El único objetivo es disfrutar de las enseñanzas de nuestro maestro, entrenar nuestro arte marcial en un ambiente de camaradería muy especial y captar la esencia del antiguo Ninjutsu y del resto de escuelas tradicionales que se estudian en el Budo Taijutsu de la Bujinkan Dojo.

Como el 99% de los estudiantes que llegan a Noda ni hablan ni leen japonés, como mucho algunas frases sueltas, en su tiempo libre no les queda más remedio que limitarse a visitar los distintos bares y restaurantes y sobre todo las tiendas y áreas comerciales. Por supuesto la estrella de las visitas es la magnífica ciudad de Tokio, con sus diferentes barrios, preciosos templos y parques y quizás hacer una excursión más lejana para visitar la bella ciudad de Kamakura, el monte Fuji o Nikko, una de las maravillas de Japón, un parque natural con cascadas y docenas de ricos templos que queda a unas cinco horas de viaje desde Noda.

La mejor forma de desplazarse por la ciudad de Noda es en bicicleta. La mayoría de los ryokanes y hoteles disponen de este servicio de manera gratuita para sus huéspedes. Si no, yo no dudaría en comprarme una y luego dejarla allí hasta el año siguiente o revenderla. Las vimos por 7000 yens (no llega a 11.000 de nuestras antiguas pesetas) en el D’2, una especie de Leroy Merlin (almacén de bricolaje y jardinería), que queda muy cerca del hotel Tobu Noda.

Hasta la fecha, por el desconocimiento y la dificultad de obtener información, había muy pocas visitas asequibles para todo el mundo en la propia ciudad de Noda. Una es el precioso antiguo templo de Atago y otra el magnífico gran templo nuevo, llamado Sakuragi, dedicado a las artes marciales tradicionales y muy especialmente consagrado al Kyudo.
Aparte de estos, algún que otro pequeño templito esparcido aquí o allá cuya visita no puede extenderse más de cinco minutos al pasar por delante, y los más veteranos quizás hayan paseado por Shimizu Park. Poco más.

Pues bien, para nuestra fortuna este año descubrimos en la biblioteca de Noda una especie de librito o manual llamado "Bienvenido a Noda, un libro-guía para vivir en la ciudad", que explica todo lo necesario para ello, desde como contratar el agua o el gas hasta como funciona el sistema de salud, las comunidades vecinales, etc.
Aunque el librito data de 1998, según nos dijeron hasta este año sólo existía en japonés y por fin los alumnos de inglés de la comunidad habían realizado una traducción quedando el libro ahora escrito en una página en inglés y en la siguiente su correspondiente en japonés. Inmediatamente nos hicimos con él, además es gratuito, y para nuestra alegría encontramos un apartado titulado "Cosas que ver en Noda", con una lista de hasta 17 visitas posibles a sitios de mayor o menor interés, sitios hasta la fecha prácticamente desconocidos por la inmensa mayoría de los occidentales que llegan a Noda. Curiosamente los templos no aparecen en el libro.

Es interesante anotar aquí que en la biblioteca pública de Noda ofrecen acceso gratuito a internet y correo electrónico, si bien el acceso es contra toda lógica exasperantemente lento, pues uno imagina que en Japón todo lo que se refiere a informática tiene que ser de última generación. Pues aquí nada de eso.

De entre los lugares que cita el libro escogimos los tres o cuatro más interesantes y bonitos a nuestro entender: el Museo de la ciudad de Noda, la mansión museo de la familia Takanashi y la casa Hananoike, del siglo XVII.

El museo de Noda, abierto en 1959, consta de tres partes y la visita es gratuita:

- Una gran casa tradicional japonesa ahora vacía que según entendimos fue en sus tiempos la primera escuela pública de la ciudad. Se visitan las diferentes estancias, cocina, etc.

- El museo propiamente dicho, que son dos pequeñas plantas que albergan diferentes objetos de diferentes épocas, desde unos 800 años de antigüedad hasta los primeros años del siglo XX: una antiquísima espada de madera, una antigua estatua de Buda, diversas vasijas y objetos procedentes de excavaciones, antiguos aperos de labranza para cultivar la soja, una enorme soga trenzada de esparto con la que ataban las barcas antiguamente en el río unas a otras, los recipientes donde se transportaba y exportaba la salsa de soja, maquetas de embarcaciones y templetes, documentos y fotografías, los primeros aparatos de radio y gramófonos así como discos de piedra, etc. La visita no dura mucho más de veinte minutos ya que no hay ninguna inscripción en otro idioma que no sea japonés. Tampoco hay nadie que te pueda explicar nada, ni vigilantes ni nada de nada. Te muestran donde es, abres la puerta, entras, visitas y luego te marchas saludando al encargado que estará en su caseta dentro del recinto o tomando el sol en el jardín. Así, sin más.

- Los jardines del museo, preciosos con sus detalles típicos del paisajismo nipón y bellísimos en esta época del año - abril - con las flores en todo su esplendor. En nuestra segunda visita a estos jardines aprovechamos para realizar algunas tomas fotos con series técnicas como la que aparecía en el Budoka del mes pasado.

La casa Hananoike es un buen ejemplo del estilo de construcción del siglo XVII y está conservada tal cual era en la época y se halla muy cerca de la entrada del Parque Shimizu, a mano izquierda, aunque es muy fácil pasarla por alto. La visita es también gratuita, está cerrada los lunes y los martes, y es una bonita casa tradicional que contiene los diferentes elementos que conformaban la vida cotidiana de la época. Te sientes transportado al pasado samurai. Junto al parque Shimizu es un sitio excelente para tomar unas fotos inolvidables con los cerezos en flor.

El parque Shimizu es un enorme parque (200.000 m2) estupendo para pasear y relajarse leyendo a la sombra, además contiene una divertida atracción consistente en un gran circuito de obstáculos, del tipo pista americana para pasar un buen día de risas con los compañeros y demostrar las habilidades de cada uno. Los niños son los reyes del lugar. Se aconseja llevar recambio de ropa pues en algunas de las pruebas, si fallas caes directamente al agua.

La mansión de la familia Takanashi, amigos de Hatsumi Sensei, también conocida como Museo Kamihanawa es una enorme finca con diversas edificaciones entre jardines típicamente japoneses. Fue la casa principal de la familia durante generaciones. La familia Takanashi fueron los gobernadores de Noda durante el periodo Edo (de 1603 a 1868) y se dedicaban a la producción de salsa de soja desde 1661.
Hoy en día las botellitas de salsa de soja especial que se venden como souvenir allí pertenecen como no a la multinacional Kikkoman.
Se puede visitar todo, las habitaciones residenciales, los jardines, que han sido designados como tesoro cultural de la prefectura de Chiba, los almacenes, los templos, etc. El edificio más antiguo que se conserva data de 1766 y el más moderno, el ala principal de 1931.
Todas las estructuras están dispuestas en perfecta armonía y de acuerdo con las normas arquitecturales del periodo Edo, así como los jardines y bosquecillos que han sido preservados tal cual estaban. Está abierto de marzo a noviembre y la entrada cuesta 500 yens.

El resto de lugares citados en el libro aparte de los que corresponden a festivales y fiestas cada uno en su diferente época y lugar, no parecen tener verdaderamente demasiado interés, y en todo caso no los visitamos en esta ocasión salvo el Nakane Hachiman, una gran losa de piedra con una poesía Manyoshu grabada en kanjis que conmemora unos hechos de la era Yayoi y el ayuntamiento de la ciudad (Noda City Hall) que se halla justo frente al Hotel Parks, de camino al centro comercial Jusco. Se trata de un edificio moderno de 8 o 9 plantas, de acceso libre, donde el único interés radica en que en la última planta dispone de un mirador acristalado que rodea la misma y desde donde se divisa una gran extensión de la ciudad. En la misma planta hay un pequeño restaurante para los empleados donde se puede comer el menú del día por 500 yens sin ningún inconveniente salvo las risas que les provocamos a las empleadas del restaurante. Por supuesto nadie habla inglés, ni siquiera en el mostrador del vestíbulo del ayuntamiento donde hay una señorita muy risueña con un cartel que reza "information" y que se limita a sonreír graciosamente cuando le espetas el consabido "do you speak english?".

No quiero acabar este artículo sin mencionar que lejos de lo que pueda parecer, no resulta nada fácil encontrar todos estos lugares sin la ayuda de la habilidad innata para la orientación de mi compañero Kim, pues las indicaciones del libro sirven únicamente para determinar de forma muy vaga la zona donde están, pero una vez en esa zona puedes estar horas dando vueltas y más vueltas sin encontrar nunca lo que buscas pues no hay ningún cartel legible para nosotros que no leemos kanji ni hablamos casi nada de japonés. De preguntar a la gente mejor ni hablamos.
La solución pasó por comprar un mapa detallado de Noda -todo escrito en kanji- que teníamos que ir comparando con los ideogramas de la parte japonesa del libro para ir situando los diversos lugares por donde íbamos pasando y por supuesto dejarnos guiar por su olfato. Pero no hay nada que un poco de paciencia y buena predisposición no puedan arreglar, y ya se sabe que en la Bujinkan nunca nos damos por vencidos.

Bufu Ikkan (que los vientos marciales os sean favorables)

Dani Esteban -Kôryu-, Instructor Bujinkan Budo Taijutsu


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Dani Esteban -Kôryu- y Kim Oliveras -Kôyu-
Bujinkan Bushi Dojo
Gimnasio Yawara
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EL KIAI

El Kiai puede ser descrito como el poder potencial que gobierna el curso de la vida humana, y la fuente de energía inherente a la raza humana; en síntesis, la energía de las energías.
La existencia del Kiai y la posibilidad de controlarlo han sido reconocidas desde tiempo inmemorial, aunque siempre esa posibilidad ha sido asociada con las artes marciales y considerada como una suerte de monopolio de la clase samurai, a la cual la gente común no tiene posibilidad de aspirar. De todos modos, esta concepción es errónea, ya que la presencia del Kiai puede ser detectada en todas las actividades del hombre, desde la política al ajedrez. Desde un punto de vista occidental, el aspecto más importante de la investigación serán las indicaciones sobre el método por el cual el poder de utilizar el Kiai puede ser adquirido.
La palabra Kiai está compuesta por KI, significando "energía", "mente", "resolución", "espíritu" "voluntad", y AI, la contracción del verbo AWASU, que significa "unir". Así puews podemos decir que el Kiai es la unión de la energía Ki y su posterior expansión. Como sugiere naturalmente esta combinación, denota una condición en la cual dos mentes están unificadas de tal manera que la más fuerte controla a la más débil. Psicológicamente este es el arte de concentrar toda la energía mental en un solo objeto, con la determinación de alcanzar o dominar este objeto. Físicamente es el arte de la respiración profunda y prolongada, como se explicará detalladamente más adelante. Su aplicación práctica es vencer a un oponente con el cual uno se enfrenta cara a cara.
Podemos considerar primero la utilidad del Kiai aplicado a las artes marciales. El Bushido tiene sus bases en la rectitud mental (moral?) y esta última es la esencia del Kiai. Cuando nuestra mente es injusta, de poco nos servirá el Kiai.
Las artes marciales están divididas en muchas ramas, pero el Kiai es la vida de todas; sin Kiai ninguna puede llegar a la perfección. En la opinión del guerrero japonés, no es el mero arte concreto, si tal expresión es permisible, el que hace posible la obtención de la victoria; el secreto reside en el Kiai. Es el combatiente que consigue control sobre su antagonista el que vence, y no es simplemente el arte de la esgrima o lucha, sino el Kiai quien brinda al combatiente el poder de conseguir ese control. Así, Yamaoka Tesshu, el más avezado esgrimista de su tiempo, revela el secreto del arte de la esgrima con las siguientes palabras: "No fijes tu mente en la actitud que asume tu rival, ni la asumas como tuya, ni tampoco tu espada. En cambio fija tu mente en tu Saika Tanden (la parte del abdomen situada bajo el ombligo) y no pienses en golpear a tu oponente ni en recibir en golpe de parte de él. Desecha todo designio específico y precipítate al ataque en el momento en que veas a tu enemigo en el acto de blandir la espada sobre su cabeza".
Jujitsu (literalmente "técnica suave") como su nombre implica, está basado en el principio de oponer suavidad o elasticidad a la dureza. Su secreto reside en mantener el cuerpo lleno de Ki, con elasticidad en los miembros, y en estar siempre alerta para utilizar la fuerza del enemigo en ventaja propia, empleando la mínima fuerza muscular. "La suavidad conquista la dureza" es una frase que expresa la idea del uso apropiado del Kiai.
No sólo en esgrima y Jujitsu, sino también en otras ramas de las artes marciales, el Kiai debe ser ejercido inteligentemente si se desea obtener los mejores resultados.
Ahora consideramos al Kiai en conexión con la respiración. Cuando uno expele el aire de los pulmones siente relajarse los músculos y los huesos, mientras que al llenar los pulmones y abdomen de aire, uno es consciente del fenómeno opuesto. Al expeler el aire se pierde vigor, mientras que al inhalar se gana fuerza. En el lenguaje esotérico japonés, la última condición es llamada "plenitud" y la primera "vaciedad". Atacar la vaciedad con plenitud es un medio seguro de obtener la victoria. Si en el acto de atacar, uno de los combatientes tiene los pulmones llenos de aire, mientras que los del otro están vacíos, el primero tiene la victoria segura. Al menos, así es en teoría. Mirando bajo esta luz, el Kiai debe ser considerado sinónimo del acto de respirar. La frase frecuentemente usada por los maestros de esgrima japoneses, "KIAI O KAKERU" (revelar el Kiai) significa caer sobre el enemigo con un grito en el momento exacto en que éste ha exhalado el aliento. El secreto de la respiración Kiai reside en llenar el Saika Tanden antes descrito, en vez del pecho, como hacemos los occidentales. Lo que puede ser llamado respiración abdominal profunda es denominado en japonés FUKUSHIKI KOKYU. Hay muchos métodos para respirar de esta manera, pero una de las más simples es la siguiente: "Tome una tira de tela de algodón de alrededor de 180 cm., dóblela dos veces, pásela dos veces alrededor del estómago, justo debajo de las últimas costillas y ajústelo apretadamente en esta posición. Entonces trate de inhalar aire profundamente hacia el estómago. Repita el proceso tres o cuatrocientas veces al día, y hasta dos o tres mil veces, si puede acostumbrarse. Al hacer esto mantenga el cuerpo relajado, los hombros hacia abajo, la espalda derecha, y siéntese de tal forma que la punta de su nariz esté alineada con el ombligo (o saika tanden). Acostúmbrese al sentarse a presionar el asiento con las caderas, y al caminar proyectar el abdomen más adelante que los pies. Estas instrucciones pueden ser difíciles de cumplir, pero la idea es regular sus movimientos, como si usted tuviera un objeto siempre a la vista. Al enfrentarse a un oponente, tanto en postura de pie o sentado, mírelo directamente al rostro, pero no omita por un momento tener su ojo mental dirigido hacia el Saika Tanden; cuide de respirar según las instrucciones dadas, y de este modo no será distraído por objetos extraños".
Lo que es llamado MUNEN MUSHIN (literalmente: "sin idea-sin mente") es un factor esencial en el Kiai, y puede ser adquirido regulando la respiración. Con respecto a esto, puede ser mencionado el célebre monje budista llamado Takuan. Escribe en su famoso libro "Kitsuyoshu": "Munen Mushin es el nombre de Buda. Al abrir la boca para explorar el aire, surge NA, y al cerrarla para inhalar, se obtiene MU. Al abrir la boca nuevamente surge A, y al cerrarla otra vez, MI. Abriéndola nuevamente, surge DA, y al cerrar BUTSU. Así la triple inhalación y exhalación es equivalente a la invocación budista NAMU AMIDA BUTSU, que es el símbolo de las letras A y UM. El sonido A es producido al abrir la boca, y el UM al cerrarla. Así, puede decirse que en el estado de total ausencia de la mente (MUNEN MUSHIN) siempre se repite el nombre de Buda, aunque no se pronuncie en voz alta".
Puede advertirse entonces que el secreto del Budismo está relacionado con este AUM, o sea el arte de controlar la respiración.
Otra condición física esencial del arte del Kiai es el control de la postura. La primera premisa es mantener el cuerpo relajado, elástico, como si fuera de goma. Para alcanzar esta condición, otra vez, es necesario concentrar el vigor en el Saika Tanden, mientras se mantiene el pecho vacío. La postura tiene gran influencia sobre la respiración, y ambas deben ser estudiadas conjuntamente. El segundo punto a observar es mantener la boca cerrada y las mejillas entradas hacia la garganta. En el sistema de Za Zen se enseña al estudiante a mantener las orejas en una línea con los hombros, y la nariz en una línea con el ombligo. Y aquí está precisamente la posición requerida. Si se mantiene la boca cerrada y las mejillas hundidas, los principales músculos de la garganta están en tensión, y la columna vertebral derecha. Esta última proporciona la fuerza apropiada al bajo abdomen. El efecto de la postura sobre el cuerpo y la mente es grande. Físicamente, la correcta postura estimula la circulación de la sangre, vigorizando los músculos y otros órganos. El efecto mental no es menos considerable. En el entrenamiento, tanto de samuráis como de monjes zen, se les ha enseñado desde tiempos remotos que la boca se debe mantener cerrada, y el aire inhalado a través de las ventanas nasales para impartir fuerza al bajo abdomen o Saika Tanden. El mantenimiento de la postura descrita refresca la mente e imbuye al sujeto de un aire dignificado, el cual es también un factor importante en el arte del Kiai. Hay un viejo dicho en el Budo o "Camino del Guerrero", que dice: "Primero los ojos, segundo la astucia, tercero el coraje, cuarto la fuerza física".
En el Kiai también se da gran importancia a los ojos por dos razones, siendo la primera la necesidad de cultivar la visión rápida y clara, y la segunda la ayuda que estos órganos brindan en la asunción de la dignidad a la cual se ha aludido.
De acuerdo a esto, el hábito de mirar rectamente a las cosas debe ser asiduamente practicado. El celebrado filósofo Mencius dice que "Los ojos son los mejores elementos para juzgar a los hombres". Cuando la mente es oscura, los ojos son apagados. "Escuche hablar a un hombre y mírelo a los ojos; no podrá ocultar los secretos de su alma". Los ojos son espejos del estado mental, y pocos hombres o mujeres de conciencias culpables tienen los ojos claros y brillantes. El estudiante de artes marciales y del Kiai debe, por lo tanto, cultivar el hábito de mirar recto al rostro de su interlocutor, u observar cualquier objeto de la misma manera, sin parpadear.
Lo que es llamado NIGIRI KATAMI (literalmente "asir fuertemente") significa unir los dedos firmemente con los pulgares hacia abajo. Se dice que esta práctica proporcionará vigor y coraje al cuerpo, y facilitará conservar la mente firme en las más difíciles circunstancias. En todas las artes marciales el japonés está dispuesto a adjudicar más importancia a la parte de su cuerpo que está por debajo de la línea de la cintura, que a la parte superior. Es aconsejable poner más fuerza en los pies que en los brazos y manos. Cuando uno está asustado, está propenso a perder el uso de los miembros inferiores y permanecer inmóvil como una piedra. Al estudiar el arte del Kiai, los pies deben ser cuidadosamente entrenados. Una buena práctica es pisar fuerte de vez en cuando, o andar de un lado a otro con los brazos y manos alrededor de la cintura; al caminar debe cuidarse en aplicar el peso del cuerpo más en los dedos que en los talones.
Un conocido filósofo chino de la dinastía Ming dijo: "Si se mantiene la mente una e indivisa, se acomoda por sí misma a diez mil circunstancias diferentes. Esta es la razón por la cual un hombre superior puede mantener su mente vacía y quieta". Estas palabras explican el aspecto psicológico del arte del Kiai. Por unidad e indivisibilidad de la mente se entiende la unificación de la fuerza mental, que es un factor esencial del Kiai.
La mente (Kokoro) debe estar siempre preparada para enfrentar emergencias que pueden surgir en cualquier momento. No sólo se debe entrenar la mente de la forma arriba descrita, sino también se debe cultivar al hábito de hacer buen uso de la fuerza mental de los oponentes. Para llevar a un oponente bajo control es necesario privarlo de su mente. Esto es, distraer su atención y dominarlo para tomar ventaja. El conocido monje budista Takuan dijo: "La mente hace del Ki un vehículo, y lo conduce ampliamente en su operación activa". La mente controla al Ki, pero el último puede a veces influenciar a la primera. Cuando el Ki está quieto, la mente también permanece quieta. La mente yace escondida en nuestro ser interior; el Ki opera externamente para llevar a la mente hacia la meta propuesta. En esgrima y otras artes marciales se acentúa la importancia de un acuerdo o concordancia entre la mente (Ki) y la fuerza (Chikara).
A modo de ilustración, supongamos que usted desea obtener algo hermoso. Esto es lo que en este culto se llama Kokoro o mente, o más literalmente corazón. Para obtener ese algo, usted alarga la mano, o su mano alcanza ese objeto obedeciendo la orden de su kokoro. Esto es lo que los japoneses llaman Ki. Cuando su mano alcanza el objeto y usted lo toma y lo acerca hacia sí, tenemos una manifestación de fuerza, o chikara en japonés. Sin la ayuda de cada uno de estos factores, nada podrá ser suyo nunca. Kokoro (mente o corazón) dicta la acción al Ki, y chikara (fuerza) ejecuta el mandato de su mente. El arte del Kiai tiene relación con el desarrollo de este Ki. Cuando el Ki está apagado y débil, no habrá fuerza suficiente para cumplir las órdenes de la mente. El Kiai implica la fabricación de un cuerpo fuerte por medio de una mente fuerte, endurece todo el ser, haciéndolo invulnerable al ataque.
Quizás estas viejas frases puedan revelar el secreto de este arte:

No tengo familia, hago de la tierra y los cielos mi familia.
No tengo hogar, hago del saika tanden mi hogar.
No tengo poder divino, hago de la honestidad mi poder.
No tengo medios, hago de la docilidad mi medio.
No tengo poder mágico, hago de la personalidad mi magia.
No tengo vida ni muerte, hago del AUM mi vida y mi muerte.
No tengo cuerpo, hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos, hago del relámpago mis ojos.
No tengo orejas, hago de la sensibilidad mis orejas.
No tengo miembros, hago de la prontitud mis miembros.
No tengo leyes, hago de la autoprotección mi ley.
No tengo estrategia, hago de la libertad de matar y resucitar mi estrategia.
No tengo forma, hago de la astucia mi forma.
No tengo milagros, hago de la justicia mi milagro.
No tengo principios, hago de la adaptabilidad mi principio.
No tengo tácticas, hago de la vaciedad y la plenitud mis tácticas.
No tengo talento, hago de la rapidez mi talento.
No tengo amigos, hago de mi mente mi amigo.
No tengo enemigos, hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura, hago de la benevolencia y la rectitud mi armadura.
No tengo castillo, hago de la mente inamovible mi castillo.
No tengo espada, hago de la ausencia de mente mi espada.

El secreto de la victoria en un encuentro reside en esto: no pensar en vencer sino en no ser vencido. Uno es derrotado, porque trata de vencer. Si no es vencido, la victoria siempre estará de su lado. Podría calificar esta observación diciendo que en Judo, al menos en lo que se refiere a competiciones amistosas, a veces ninguna de las partes gana o pierde, pero presumiblemente en batallas hasta el fin, uno de los combatientes, en nueve casos de cada diez, es vencido.
Sen no Rikyu, que enseñaba la ceremonia del té en los tiempos del Shogun Hideyoshi, era un experto en el arte del Kiai. Hideyoshi solía comentar a sus amigos "Miren a Rikyu haciendo el té, y notarán que todo su cuerpo está lleno de Kiai, y no hay lugar para un ataque". Kato Kiyomasa, el famoso general de Hideyoshi que jugó el rol más importante en la invasión a Corea, al oír este cumplido hecho a Rikyu por su maestro, se decidió a encontrar una oportunidad para humillar al experto en Kiai. Un día acompañó a su maestro a la casa de Rikyu, y detectando lo que le pareció una guardia descubierta, alzó su espada hasta la posición de ataque. Tan pronto como hizo esto, Rikyu se volvió hacia Hideyoshi y le comentó con calma: "Su excelencia tiene un guardia muy orgulloso en Kiyomasa", y se volvió hacia Kiyomasa con una mirada fija que impidió que el nombrado siquiera respirara. Dijimos en este caso que Kiyomasa había encontrado una brecha para atacar, pero su mente estaba relajada en el instante en que pensó en su inminente triunfo, y así Rikyu lo venció con Kiai.
Yagyu Matajuru era el hijo del famoso maestro de esgrima Yagyu Hida-no-Kami, quien era tutor del Shogun Tokugawa en días feudales. Disgustó un día a su padre y fue expulsado de su casa. Matajuru se arrepintió de su conducta errónea, y se decidió a enmendarse. Entonces estudió esgrima con un bien conocido maestro, durante un número de años, en circunstancias bastante difíciles. Llegó a ser bastante eficiente, y de regreso en Edo (la actual Tokyo) fue a ver a un tal Okubo Hikozaemon pidiéndole que usara su influencia con su padre para que lo hiciera levantar la amenaza de desheredarlo; de ese modo Matajuru podría suceder a su padre como maestro de esgrima del Shogun. Hikozaemon era afecto al descarriado hijo de su amigo, y por lo tanto consintió en actuar como intermediario para lograr la reconciliación. Al mismo tiempo, pidió a Matajuru una demostración de su pericia en esgrima, ya que sabía que una aseveración en este aspecto tendría más peso ente el padre que cualquier otra cosa. Matajuru al momento consintió y propuso que se llamara a alguien para actuar como oponente, pero como en ese momento no había nadie en la casa, finalmente dijo a Hikozaemon que en cambio le daría una demostración de Kiai. Así diciendo, miró hacia el jardín, donde vio unos cuantos gorriones posados sobre una rama de un alto pino, y fijando fuertemente la vista en los pájaros, pronunció el Kiai, e instantáneamente los pájaros cayeron al suelo inanimados. Cuando relajó el Kiai los pájaros salieron volando, ganada nuevamente la conciencia. Hikozaemon estaba atónito de admiración, y no tuvo dificultad en efectuar la reconciliación del joven con su padre, como había prometido.. Este particular poder es conocido en las escuelas japonesas de esgrima como Toate no Jutsu, o "el arte de golpear a distancia".
Yamamoto Kausuke, un celebrado estratega que sirvió a Takeda Shingen antes de la invasión a Corea de Hideyoshi, un día estaba pasando por un bosque montañoso, cuando una manada de lobos hambrientos aparecieron de pronto y le rodearon. En un impulso momentáneo, Kausuke trató de atacar a los animales, llevando la mano a la empuñadura de la espada, pero un segundo pensamiento lo detuvo, ya que concluyó que sería un deshonor para un samurai usar tal arma contra esos animales. En cambio, calmosamente unió sus muñecas con los pulgares por debajo de los demás dedos, en el estilo nigiri katami mencionado, y fríamente pasó a través de la horda de lobos. Estos parecieron retroceder ante la compostura y aire digno de Kausuke, y se volvieron sobre sus talones.
Existen muchas anécdotas sobre maravillosos poderes y hazañas realizadas por expertos en el arte del Kiai. El asir hierros al rojo vivo sin ningún daño visible en las manos y otros sucesos son adjudicados a la aplicación práctica del Kiai, el cual se ejerce no sólo entre seres vivientes sino también sobre objetos inanimados a través de un delicado proceso psicológico.
Existe también el Kuji Goshin Ho, o método de protección del propio cuerpo por medio de nueve ideogramas, los cuales ocupan un lugar muy importante en las enseñanzas de la secreta secta Shingon del Budismo. Este método es, de hecho, nada más que una parte del Kiai.
El Kuji, o nueve ideogramas, comprende rin, hei (pyo), to, sha, kai, jin, retsu, zai y zen, y el hecho de practicar este arte -método el cual no viene al caso en este artículo- se cree que entre otras múltiples propiedades aniquilará las fuerzas de la maldad y el peligro, y por lo tanto guardará al cuerpo contra todo posible peligro. Este arte era ampliamente practicado por los samuráis (y obviamente los ninjas) en los tiempos feudales. Podemos simplemente asumir aquí que su eficiencia se debe a alguna virtud oculta inherente a los ideogramas citados además del hábito de la concentración mental, los mantras apropiados y la continuidad que pueden ser acrecentadas con la constante repetición de estas fórmulas.

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