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Resumen
*** english text follows ***
Bujinkan Meian Dôjô - México
Te invita a su :
Seminario Internacional Bujinkan Dôjô
Fecha: Sábado 15 y Domingo 16 de Octubre de 2005
Horario: Sábado de 10:00 a 13:00 h y de 16:00 a 19:00 hrs. Y Domingo de 09:00 a 12:00 hrs.
Lugar del seminario: Polideportivo de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla)
Imparten: Shihan Kim Oliveras -Kôyû- y Shihan Dani Esteban -Kôryu-, de Barcelona (España)
Tema: Gyokko Ryu Kosshi Jutsu
(La relación entre los distintos niveles y los elementos naturales)
Armas a utilizar: Bo, Jo, Hanbo, Bokken, Kodachi, Tanto, Sageo.
++ 2 Clases especiales
Fecha: Jueves 13 de Octubre.
Horario: 19:00 a 20:00 hrs.
Lugar: Dôjô en México DF
Fecha: Viernes 14 de Octubre.
Horario: 19:00 a 20:00 hrs.
Lugar: Bujinkan Meian Dôjô (Central en Puebla)
Para conocer los precios y las condiciones para obtener descuentos especiales
es preciso contactar con el organizador:
Bujinkan Meian Dôjô - México
Fausto Antonio García Franco
Shidoshi Bujinkan Dojo
fagarciafranco@hotmail.com
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Bujinkan Meian Dôjô - México
Invites you to his :
International Bujinkan Dôjô Seminar
Dates: October 2005, Saturday the 15th & Sunday the 16th
Schedule:
Saturday from 10:00 to 13:00 h & from 16:00 to 19:00 h.
Sunday from 09:00 to 12:00 hrs.
The seminar will be held at: Polideportivo de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla)
Teachers: Shihan Kim Oliveras -Kôyû- & Shihan Dani Esteban -Kôryu-, from Barcelona (Spain)
Theme: Gyokko Ryu Kosshi Jutsu
(The relation between the different levels and the natural elements)
We will use: Bo, Jo, Hanbo, Bokken, Kodachi, Tanto, Sageo.
++ 2 Special Classes
Thursday 13th October.
from 19:00 to 20:00 hrs.
At: Dôjô in México DF
Friday 14th October.
from 19:00 to 20:00 hrs.
At: Bujinkan Meian Dôjô (Puebla - México)
For prices, special discounts and further details please contact with the organiser:
Bujinkan Meian Dôjô - México
Fausto Antonio García Franco
Shidoshi Bujinkan Dojo
fagarciafranco@hotmail.com
En el artículo “Los cinco anillos de la Bujinkan” relacionaba las enseñanzas del Libro de los Cinco Anillos, de Miyamoto Musashi, con nuestro arte marcial, el Budo Taijutsu de la Bujinkan Dojo.
Si el Libro de los Cinco Anillos es uno de los textos sobre lucha y estrategia más importantes de la historia, siendo además la obra clásica del Bushido (vía del guerrero) por excelencia, el Tao Te King, o Libro del Tao, es un tesoro de la cultura universal.
En nuestra búsqueda continua de la perfección en la vía del guerrero y en la vida misma, no podemos dejar de tener también como punto de referencia esta obra clásica, en la cual todo el mundo puede encontrar una idea que estimule su pensamiento sobre la realidad esencial del hombre y la Naturaleza que le rodea.
El Tao Te King, atribuido a Lao Tse, contemporáneo de Confucio, es una antología de proverbios y sentencias breves sobre el Tao.
Pero ¿qué es el Tao?. El Tao es el Camino, la Vía; el Tao es una experiencia interna, es la forma de actuar de la Naturaleza que influye en el alma del hombre y en sus comportamientos.
El Tao Te King está considerado como el texto clásico del Taoísmo y a través de una forma poética expone las bases fundamentales del más importante sistema filosófico y religioso chino, que a su vez ha influenciado a todo Oriente tanto a nivel religioso, como filosófico, artístico, político, etc.
Es un libro profundo y místico, que precisa ser leído y releído con el tiempo, que cambia con él, debido a nuestras nuevas perspectivas, pero que mantiene inalterable el profundo sentido de la vida, y por ende de las artes marciales.
En referencia al arte marcial que a nosotros nos atañe, el Budo Taijutsu de la Bujinkan, pero aplicable a cualquier arte marcial tradicional en general, he escogido algunos pasajes de los cuales considero que podemos extraer enseñanzas inmediatas para nuestro entrenamiento, tanto físico como mental, de cara a nuestro perfeccionamiento como Budokas.
""" XVI
Alcanza la total Vacuidad.
Manténte firmemente en la quietud.
Los innumerables seres nacen y actúan,
pero los vemos volver a su origen.
Como la vegetación que crece lujuriante
pero regresa al suelo del que ha surgido.
El retorno a la raíz es Reposo,
se le llama regresar al propio Destino.
Regresar al propio Destino es encontrar la Ley Eterna.
Conocer la Ley Eterna es la Iluminación,
y no conocer la Ley Eterna
es caminar hacia el desastre.
El que conoce la Ley Eterna es tolerante,
siendo tolerante, es imparcial;
siendo imparcial, es soberano;
siendo soberano, está en armonía con la Naturaleza;
estando en armonía con la Naturaleza, está en armonía con el Tao;
estando en armonía con el Tao, es eterno,
y su vida está protegida contra todo daño. """
Alcanzar el Vacío (Ku) y mantener un estado de calma y corazón inmutable (Fudoshin). ¿No es ese uno de los principios básicos del Budo?
Volver al origen para encontrar la Iluminación. Trabajar en un principio la técnica básica (kata de escuela) para después poder desarrollarla y “romperla”, hacerla evolucionar hasta el máximo para regresar finalmente al punto de inicio, al “cero”. Sólo así podremos llegar quizás a la perfección.
""" XLIII
Lo más blando del universo
atraviesa lo más duro.
Lo que no tiene forma penetra en lo que no presenta ningún resquicio.
Por esto conozco el beneficio de la no-acción.
La enseñanza sin palabras
y el beneficio de la no-acción
no tienen comparación en el universo. """
Aquí hace referencia a dos conceptos básicos del taoísmo, el wu-wei (no-acción o acción sin intención) y el tzu-jan (conocer nada), que nosotros podemos llamar naturalidad y espontaneidad.
Naturalidad es actuar, moverse de forma natural, ofreciendo la menor resistencia al oponente y moviéndonos de manera simple; espontaneidad es moverse sin pensar, sin intentar utilizar una técnica memorizada y concreta, dejando fluir nuestro movimiento en un acto reflejo.
""" XLVIII
El que practica el estudio aspira a incrementar sus conocimientos día a día.
El que practica el Tao aspira a perder día a día.
Por la pérdida continua se llega a la no-acción.
Sin hacer nada se hace todo.
El que conquista el mundo, lo conquista sin hacer nada.
Si alguien se ve obligado a hacer algo,
ya no puede conquistarlo. """
Igual que antes, aquí se refiere a despojarse de acciones preconcebidas, ir hacia la sencillez, perder la forma preestablecida.
""" LXIV (fragmento)
Lo que está quieto es fácil de asir.
Lo que aún no es manifiesto es fácil de evitar.
Lo frágil es fácil de quebrar.
Lo menudo es fácil de dispersar.
Ocúpate de las cosas antes de que se presenten.
Cultiva el orden antes de que irrumpa el desorden.
Un árbol que casi no se puede abrazar nace de una semilla diminuta.
Una torre de nueve pisos empieza con un puñado de tierra.
Un viaje de mil li se inicia a nuestros pies.
El que actúa, fracasa.
El que se aferra a algo, lo pierde.
El Sabio no actúa, y por eso no fracasa.
No se aferra a nada, y por eso nada pierde.
Los asuntos de los hombres a menudo fracasan cuando están a punto de culminar.
Si se es tan cuidadoso al final como al principio, se evita el fracaso. """
Adelantarse a la acción del contrario (to me); conocer de antemano cuál va a ser su movimiento (sakki); controlar la situación antes de que sea demasiado tarde (timing); dominar el espacio, las distancias y los elementos que nos rodean (ku kan). Ese es el secreto último para alcanzar el éxito.
""" LXIX
Los estrategas militares tienen una máxima:
“Es preferible ser huésped que anfitrión. Es preferible retroceder un pie que avanzar una pulgada”.
A esto se llama avanzar sin moverse,
rechazar sin mover el brazo,
capturar al enemigo sin enfrentarse con él,
armarse sin armas.
No hay mayor calamidad que infravalorar al enemigo.
Hacerlo podría acarrear la pérdida de los tesoros.
Por eso, cuando se enfrentan dos ejércitos de fuerza similar,
vence aquel al que le aflige matar. """
Si atacas con compasión vencerás. El diestro no lucha, sabe vencer sin combatir. Hay una anécdota zen de un maestro samurai que vence un combate sin desenvainar la katana. Durante una travesía, otro guerrero le desafía en combate para ganar celebridad, y el maestro le propone parar en una isla próxima para celebrar el combate. Cuando llegan a la isla el maestro le cede amablemente el paso, y cuando el otro ha bajado a tierra, el maestro coge la barca y se va.
Eso es estrategia para ganar un combate sin luchar.
""" LXXVI
El hombre, cuando nace, es blando y flexible.
Cuando muere, queda duro y rígido.
Las hierbas y las plantas, cuando viven, son tiernas y flexibles.
Cuando mueren, son quebradizas y secas.
La dureza y la rigidez son las compañeras de la muerte.
Lo tierno y lo flexible son los compañeros de la vida.
Por eso, un potente ejército perderá la batalla, y un árbol duro será cortado.
Lo grande y fuerte está debajo.
Lo tierno y débil está arriba.
LXXVIII
No hay nada más blando y débil que el agua,
pero nada la supera en vencer a lo duro.
Nada puede sustituirla.
Lo débil vence a lo fuerte
y lo blando vence a lo duro.
Esto es algo que todo el mundo sabe,
pero nadie lo practica.
Por eso el Sabio dice:
El que soporta los oprobios del mundo
es quien preserva el reino.
El que carga con las desgracias del mundo
es el rey del mundo.
Las palabras verdaderas parecen falsas. """
Esto es la esencia del Budo. La flexibilidad en todo: cuerpo, mente y actitud. Y también la esencia del anti Budo, la rigidez.
La flexibilidad y la fluidez pueden vencer todos los obstáculos. Lo débil siempre puede derrotar a lo fuerte.
Bibliografía :
- Tao Te King (El Libro del Tao). Colección “Los pequeños libros de la sabiduría”. Editor : José J. De Olañeta.
- Tao Te Ching. Edición de Luis Racionero de Ediciones Martínez Roca.
Dani Esteban -Kôryu- es Instructor Shihan de la Bujinkan Dojo.
Imparte clases de Ninjutsu - Budo Taijutsu en Bushi Dojo (Barcelona - España)
Para más información :
e-mail : danikoryu@yahoo.com
Dice una leyenda que, en una ocasión, un hombre joven se acercó a Buda para preguntarle qué debía hacer para alcanzar el objetivo final.
Durante años había estado asistiendo diariamente a las enseñanzas de Buda. Le había oído hablar de la tolerancia. Había dedicado tiempo a meditar sobre unos principios que nunca había puesto en práctica. Algunas personas podrían interpretar esta actitud como de resistencia, rebeldía o enfado, pero más bien parecía que nunca encontró la oportunidad para llevar a cabo las enseñanzas que se le impartieron.
Cierta tarde hizo acopio del suficiente valor para formular a Buda una pregunta:
«¡Oh, Sabio Señor!», empezó diciendo, «durante años he escuchado vuestras enseñanzas. He intentado aprender cuáles son los caminos que conducen a la iluminación, pero ello no ha modificado mi vida en ningún sentido».
«Entonces», inquirió Buda, «¿cuál es tu pregunta?»
«A lo largo de los años», dijo el joven, «he visto a muchas personas asistir a sus enseñanzas. Algunas se quedan, otras se marchan. Entre ellas hay monjes y monjas, ricos y pobres, hombres, mujeres y niños. Algunas parecen haber alcanzado su objetivo. Demuestran un sentimiento de paz interior. Cuidan de los demás. Viven con alegría y felicidad. Pero no con todas las personas sucede lo mismo; es más, a la mayoría no le sucede esto. Diría que la mayor parte de personas siguen siendo las mismas que cuando vinieron por primera vez. Incluso para algunas, las circunstancias de sus vidas han empeorado. Obviamente, usted es un gran maestro. Es caritativo y bondadoso con esa gente. ¿Por qué no utiliza su poder para ayudarles? ¿Por qué no les indica la forma de alcanzar su objetivo final?»
La expresión de Buda era compasiva, pero su respuesta pareció intrascendente. El hombre pensó que no había captado el planteamiento de su pregunta.
«¿Dónde está tu hogar?», preguntó Buda.
El hombre le dijo el nombre de la ciudad y del Estado donde se encontraba su hogar. Le habló del sitio donde nació y creció. También le explicó cómo, unos años antes, había emigrado para buscar un empleo.
«¿Sigues acudiendo a tu hogar?», preguntó Buda.
«Sí, con tanta frecuencia como puedo», le dijo el joven hombre. «Mi familia todavía vive allí. Tengo amigos con los que me crié. Incluso tengo una novia con la que espero casarme algún día.»
«Entonces», observó Buda, «si viajas con tanta frecuencia, debes conocer muy bien el camino».
«Lo conozco como la palma de mi mano», replicó el joven. «Tan bien que creo que podría ir con los ojos vendados», bromeó.
«Si tan bien lo conoces, ¿podrías describírselo a alguien que fuera a emprender el camino por su cuenta? ¿Sería tu descripción fidedigna y clara?»
«Sí, naturalmente. A menudo he descrito la ruta a quien me lo ha preguntado, y he procurado hacerlo con la máxima claridad posible. No tendría ningún sentido darles unas indicaciones erróneas.»
«De las personas que te han preguntado por el camino», inquirió Buda, «¿todas tenían la intención de emprender el viaje?»
«No», contestó el hombre. «Muchos preguntan, pero no todos tienen el propósito de viajar. Algunos nunca encuentran el momento o no tienen la intención. A otros les gustaría, pero no se deciden.»
Buda siguió preguntando: «Entre los que se deciden, ¿cuántos llegan al destino final?»
«Bueno», dijo el joven, «normalmente sólo quienes se han fijado mi ciudad natal como objetivo. El camino no es sencillo y algunos desisten durante el viaje. Otros tienen como objetivo algún destino a mitad del trayecto».
«Entonces», dijo Buda, «ambos tenemos una experiencia similar. Las personas acuden a mí, viéndome como alguien que ha hecho un particular viaje y que conoce bien el camino. Me piden que se lo explique. Disfrutan con la descripción que hago del camino, y les gusta la forma como hablo de ello, pero no todas las personas se adentran en él. Entre quienes inician el viaje, no todos optan por recorrer el camino hasta el final, y en consecuencia, no todos alcanzan el objetivo final».
»Como tú», prosiguió Buda, «he intentado describir el camino de la forma más clara y fidedigna posible, pero no puedo empujar o tirar de alguien u obligarle a que recorra el camino. Todo lo que puedo decir es: "Yo he recorrido el trayecto. Durante el mismo he aprendido cosas. Esta es mi experiencia. Soy feliz de compartirla contigo. No puedo hacer más. Si quieres alcanzar tu objetivo, debes ser tú quien recorra el camino".»
Bufu Ikkan
Bushi Dojo
El seminario de Brin Morgan en Manchester ha cambiado de fechas.
Pasa a ser los días 1 y 2 de Octubre 2005.
Consulta el apartado Cursos para ver los detalles.
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The Brin Morgan seminar in Manchester has changed the dates.
It will be on October, the 1st & 2nd.
Check the Seminars section to see the details.
DO KYO (tener el coraje para seguir el camino sin un objetivo visible aparente)
El Budo Taijutsu es un arte marcial muy completo, no simplemente por sus técnicas ni por las diferentes escuelas que trabaja, sino también en función de la filosofía que lo sustenta.
Dice el Gran Maestro Hatsumi que el término Budo Taijutsu dota a las artes marciales de la Bujinkan Dojo de una concepción mucho más genérica y amplia que la utilizada anteriormente, Ninpo Taijutsu, la cual hacía referencia única y específicamente a las escuelas de Ninpo o Ninjutsu.
Según Hatsumi Sensei, esta es una visión mucho más moderna, acorde con las necesidades y los tiempos actuales y con el Budo que realmente se estudia en la Bujinkan.
Hay que pensar que solamente tres de las nueve escuelas que estudia la Bujinkan Dojo son escuelas específicas de Ninjutsu, si bien casi todas las otras fueron ampliamente practicadas por los ninjas del Japón feudal al igual que tantas otras artes y/o escuelas.
En mi opinión, esta evolución nos permite al mismo tiempo alejarnos y diferenciarnos definitivamente de la penosa imagen del ninja al servicio del mal, que tanto daño ha hecho a nuestro arte, propiciada por el boom de películas, cómics y pseudomaestros dispuestos a aprovecharse del filón, e incluso por noticias de prensa aparecidas en todo el mundo desde finales de los ochenta hasta nuestros días.
Aunque las 9 escuelas tradicionales - Ryu Ha - de artes marciales que estudia la Bujinkan Dojo han alcanzado en la actualidad una posición cumbre a nivel cualitativo, todavía siguen siendo minoritarias y desconocidas para el gran público, incluso para la gran mayoría de artistas marciales de otros sistemas.
Al igual que el agua se adapta a cualquier recipiente y recorre los caminos amoldándose a ellos, el alumno debe recorrer diferentes caminos hasta encontrar el que más se adapte a su naturaleza y, una vez encontrado el camino, en un principio deberá procurar imitar a su profesor, tanto en la técnica como en la actitud. Si la actitud del profesor es ejemplar, normalmente el alumno aplicado deberá a su vez ser ejemplar. Ahí es donde radica una de las principales dificultades de ser lo que muchos llaman un Maestro. Pero antes de continuar dejaré bien claro que yo no me considero a mí mismo como tal ni he dejado nunca que mis alumnos lo hicieran, por eso he utilizado siempre el término instructor o profesor para referirme a mí mismo y mis alumnos me llaman por mi nombre.
Es relativamente fácil ser un “maestro” de técnicas, únicamente se trata de aplicarse duramente en el estudio del arte y en el entreno continuado y en tener también ciertas dotes “pedagógicas” para poder transmitirlo y enseñarlo. Pero lo que creo que realmente es muy difícil es llegar a ser un verdadero Maestro con mayúsculas, un maestro marcial y espiritual, un verdadero Guía en todos los aspectos. Esto último es un ideal al que hay que tender, pero en realidad es tan difícil llevarlo a la práctica que muy pocos lo consiguen, y es a éstos a quienes todo el mundo, pertenezca al arte que pertenezca, llama Sensei o Maestro.
El verdadero Maestro debe ser un modelo a seguir, seguro de sí mismo y a la vez humilde, simple y modesto, alguien que no tiene nada que demostrar o probar. Por el contrario, el instructor que busca imponer su criterio, que desea impresionar, que desprecia otros sistemas, no nos engañemos, cualquiera que sea su grado, no es un Maestro.
Hoy día, al menos en Europa y más concretamente en nuestro país, un buen instructor raramente es un profesional, salvo muy dignas excepciones, que también las hay, entendiendo por profesional aquel que vive exclusivamente de su conocimiento de las artes marciales. Como bien dice Remy Mollet* "quien necesita de sus alumnos para vivir y pagar sus facturas no es maestro de sus alumnos, sino más bien esclavo de los mismos".
Que un instructor tenga pocos alumnos debe ser entendido en principio como una buena señal, ya que significa que, por un lado, enseña por placer, por amor al arte y no por razones comerciales y/o económicas y, por el otro, no le importará demasiado perder uno o varios alumnos, y en el caso de que otorgue un grado será porque el alumno lo merece y si no se lo da, es que éste aún tiene que trabajar para conseguirlo.
Hablando de los alumnos, raros son los que están verdaderamente dispuestos a seguir el duro camino marcial, a aceptar el sacrificio que supone y a aceptar finalmente su verdadero nivel. El alumno principiante busca un reconocimiento para satisfacer su ego y tener la impresión de existir en el dojo; a veces cree que por el mero hecho de asistir al dojo de vez en cuando y pagar su cuota mensual tiene ya ganado el pase de grado y, de hecho, en ocasiones así sucede. Craso error, pues de este modo dicho alumno aceptará el grado de buena gana, aún si en su fuero interno siente claramente que no lo merece. Por su parte, el profesor que participa en este juego está engañando a su vez al alumno ya que hoy en día no hay sanción contra ello pues estamos en tiempos de paz. En tiempos de guerra la sanción de un mal entrenamiento o de una mala preparación era inmediata: la muerte. En tiempos de paz todo vale, más aún cuando muchos alumnos van al dojo solamente para hacer un poco de gimnasia, ponerse en forma durante un tiempo, encontrarse con los amigos, pasar un rato, etc., y no por el hecho marcial. ¿Qué podemos pedir? ¿quién busca hoy día la autenticidad?
Como dice Hatsumi Sensei, deberíamos estar contentos y felices aunque solamente uno de tus estudiantes consiga seguir en el camino cuando tu hayas desaparecido. Que el arte sobreviva puro e intacto es lo único importante, no las ganancias personales ni el reconocimiento externo.
Se hace necesario recordar aquí algunas de las reglas de la Bujinkan:
- Conocer que la paciencia es primordial.
- Conocer que el sendero del Hombre procede de la justicia.
- Renunciar a la avaricia, la indolencia y la obstinación.
- Reconocer la tristeza y la preocupación como algo natural y conservar el corazón inmutable.
- Seguir el camino de la lealtad y del amor fraternal y ahondar profundamente en el corazón del Budo.
- Seguir los caminos marciales como un principio de vida para proteger la justicia y la felicidad sin orientarse hacia las ganancias y los deseos personales.
Las técnicas de Budo Taijutsu - y por supuesto del resto de artes marciales serias - son armas muy peligrosas y, como tales, es delicado ponerlas en manos de cualquiera que no conozca el correcto modo de empleo o sus posibles consecuencias. El profesor debe responsabilizar a su alumno y su enseñanza debe llegar a ser un método de educación. Pero ¿cómo se puede educar a alguien a quien, en el mejor de los casos, sólo ves 4 horas por semana?
Debe ser el propio estudiante quien, llegado cierto momento, se implique a fondo en la búsqueda del Budo interior, se abra a nuevos caminos, experimente con otros maestros y comparta experiencias y entreno con otros estudiantes, sin abandonar a su propio instructor pero acudiendo a seminarios, leyendo libros, viendo vídeos y entrenando también por su cuenta. Sólo así llegará quizás algún día el momento en que estará preparado para transmitir su arte a otros y mantener viva la tradición marcial. Algunos optarán por guardar sus conocimientos para ellos, para su mejora personal y su autoconocimiento, una opción no menos válida, siempre y cuando vaya dirigida a convertirse en lo que Hatsumi Sensei -según la enseñanza de su propio maestro Takamatsu Sensei - llama un Tatsujin, un ser humano íntegro.
El Budo Taijutsu de la Bujinkan Dojo es grande porque está libre de ataduras y preconcepciones. Criticado por muchos y alabado por otros, como los grandes genios, el Gran Maestro Hatsumi es todo un personaje en Japón. Catalogado como Tesoro Viviente por la Casa Imperial Japonesa, es además reconocido en el mundo de las artes plásticas y de las letras.
Llegado a un nivel medio de conocimientos, como en el que creo que yo me encuentro, no resulta nada fácil seguir en el camino, perseverar en el entreno y además dedicar horas y horas de tu tiempo a intentar transmitir ese suave viento marcial que nos anima y que no sabemos si logrará penetrar en el espíritu de los alumnos para alcanzar el objetivo deseado.
Es especialmente en los momentos difíciles, cuando te sientes defraudado por gente en la que habías confiado, cuando cometes un error y debes reconocerlo y enmendarlo, cuando pierdes alumnos porque “no tienen tiempo para venir a entrenar” o porque “prefieren dedicarse a otras actividades”, cuando te asaltan dudas, cuando te duele ver a gente que se aparta del camino con ansias por figurar, por estar por encima de los demás, por las ganancias personales…es entonces cuando uno debe aplicar a fondo una de las máximas de nuestro arte, Do Kyo, cuya traducción aproximada es algo así como “tener el coraje para seguir en el camino correcto sin un objetivo visible aparente”. Creo que esta máxima puede ayudarnos a superar muchos obstáculos, tanto en nuestra vida marcial como en la cotidiana.
* Remy Mollet era (desconozco si aún lo es) el Presidente de la Unión Federal Francesa de Hapkido. Instructor reconocido internacionalmente en su sistema.
Bufu Ikkan - que los vientos marciales os sean favorables
Dani Esteban -Kôryu-
Instructor Bujinkan
BREVES APUNTES SOBRE LA NAGINATA Y SU TRABAJO EN LA BUJINKAN
Dentro del arsenal de las armas largas – bo, yari, bisento, etc-, la Naginata es un arma muy sofisticada, que requiere una habilidad considerable para su manejo efectivo en el campo de batalla, además de contar con una rica historia.
Básicamente se trata de un mástil de madera en la punta del cual encontramos una hoja curvada.
Su dinámica es similar a una mezcla entre el manejo del bo (bastón largo), el tachi (sable largo) y el yari (lanza).
La longitud de la Naginata es muy variable dependiendo de cada escuela, de las condiciones de la batalla y de los requerimientos personales de cada uno.
El mástil puede variar entre 1,65 m a 3 m de largo y la hoja entre 35 cm y 70 cm. Normalmente la hoja solo está afilada por un lado pero se encuentran naginatas de doble filo en algunas ocasiones.
En la otra punta del mástil solía colocarse un punzón afilado que servía como pica, o un remate de hierro.
Como en tantas otras armas, el origen de la Naginata no se conoce con exactitud, sin embargo existen tres teorías al respecto que tienen bastante base sólida.
La primera de ellas sostiene que la Naginata evolucionó a partir de una herramienta agrícola usada para segar. A principios del siglo III, los agricultores añadían piedras afiladas al final de largos bastones y más tarde pasó a usarse el metal en vez las piedras.
Otra teoría propone que la Naginata surgió directamente como un arma y que los primeros prototipos de hoja estaban hechos de bronce y posteriormente se pasó al acero. Esta teoría estipula el desarrollo de la Naginata bastante después de la introducción del metal en Japón, proveniente del continente asiático, sobre el siglo II.
La tercera teoría es que las alabardas chinas fueron introducidas en Japón durante las primeras migraciones, hacia el siglo II.
Durante las Dinastías Han y Wei (aproximadamente hacia el año 200 antes de Cristo), estas armas ya se parecían bastante al tipo de Naginata utilizado posteriormente por los guerreros japoneses. Algunos historiadores creen que aunque los chinos inventaron el arma, ésta fue más desarrollada, utilizada y refinada posteriormente por los japoneses.
A pesar de su incierto origen, es un hecho bien conocido que la Naginata fue muy utilizada en combate a partir del siglo X. Las batallas de caballería eran muy importantes en aquella época y resultaba difícil repeler a los jinetes únicamente con el uso de arcos y espadas.
La Naginata resultó ser un arma estupenda en este tipo de batallas y sus movimientos circulares se usaban destructivamente contra las patas de los caballos para acabar con el jinete en el suelo una vez el caballo caía al suelo.
Durante la Guerra Gempei (1180) en la cual el clan Tara luchaba contra los Minamoto, la Naginata ascendió hacia una posición de alta estima entre los guerreros. Debido a su uso tan extendido en aquel tiempo, se realizaron cambios fundamentales en las armaduras de los guerreros. La adición del “sune-ate”, las espinilleras, vino directamente provocada por a los daños causados por los guerreros armados con Naginata.
La Naginata era un arma usada en gran medida por las mujeres guerreras. Es un error bastante común el pensar que las mujeres de aquella época eran sumisas amas de casa mientras que era el hombre el único que iba a la guerra. En realidad las mujeres eran guerreras de alto nivel, bien entrenadas en el uso de la Naginata así como en técnicas de lucha desarmada. Un claro ejemplo lo constituyen las famosas kunoichis (mujeres ninja).
Una de las más legendarias guerreras fue Itagaki, famosa por sus habilidades con la Naginata. Itagaki era la responsable de la guardia del castillo de Torizakayama, al mando de 3.000 guerreros. El shogunato de Hojo envió 10.000 guerreros para destruirlo e Itagaki lideró a sus tropas fuera del castillo directamente contra los guerreros Hojo, matando a un gran número de ellos hasta que finalmente sucumbieron debido a la gran diferencia de número.
Fuera del campo de batalla, la Naginata era usada también por las mujeres como arma de protección tanto personal como de los hijos, mientras el hombre estaba fuera o durante el trabajo en el campo. Gracias a la talla y al alcance del arma, una mujer podía mantener a distancia fácilmente a un atacante por grande y fuerte que este fuese.
La introducción de las armas de fuego en Japón a mediados del siglo XVII alteró significativamente las estrategias de las batallas y la Naginata fue perdiendo importancia en el campo de batallas para quedar poco a poco relegada al uso de la protección del hogar a cargo de las mujeres de los guerreros samurai.
El entrenamiento de la Naginata era también tenido como un ejercicio para el desarrollo del carácter. Así, durante el período Edo, una época de relativa paz en el Japón feudal, fueron principalmente las mujeres de las familias samurai las que entrenaron el arte de la Naginata e incluso se les requería su estudio a partir de los 18 años de edad. Por aquella época la Naginata era frecuentemente un arma muy ornamentada con todo tipo de decoraciones y estaba considerada como una parte esencial de la dote de la mujer.
Después de la restauración Meiji (1867), los Koryu* (estilos antiguos) se enseñaban en las escuelas públicas para el entrenamiento físico y mental de las estudiantes femeninas.
Después de la Segunda Guerra Mundial, se formularon las bases de la "nueva" Naginata en varios Koryu de manera bastante similar al Kendo. Muchos de estos Koryu se siguen enseñando hoy día, y su práctica la realizan tanto hombres como mujeres.
Al igual que en otros artes tradicionales como el Budo Taijutsu de la Bujinkan, la Naginata se trabaja con el fundamento "Ken Tai Itchi Jo” (la coordinación entre el espíritu, el arma y cuerpo como una sola unidad). Ambos están basados en el equilibrio, la coordinación y la precisión, y no tanto en la fuerza, con lo cual son artes que pueden ser practicadas a lo largo de toda la vida.
Hoy día, el arte marcial de la Naginata, Naginata-do, se practica muy extensamente en Japón y también en otros países como Estados Unidos y Francia. Existen bastantes estilos o escuelas (ryu), siendo Atarashii Naginata y Jikishin-kage ryu los más populares. Otras escuelas muy conocidas son Tendo ryu y Toda Ha Buko ryu.
Por razones obvias, la práctica de Naginata-do en nuestros días tiene sus limitaciones y así por ejemplo en Atarashii Naginata y otros Ryu se practica actualmente en las dos formas de Kata y Shiai:
- El Kata está diseñado para enseñar la forma correcta de las técnicas básicas del arma.
- El Shiai incluye un completo equipo de protección similar al utilizado en Kendo y se practica en forma de combate preestablecido.
Nosotros, en la Bujinkan, estudiamos la Naginata no como un arte marcial en sí mismo sino como un arma más de nuestro arsenal, trabajando tanto katas en el sentido de formas no fijas sino como series de movimientos para alcanzar un buen nivel de manejo, como de forma totalmente libre y adaptada a nuestro Taijutsu, incluyendo trabajos que sin duda parecerán bastante poco ortodoxos a los puristas del arma o a los practicantes de las escuelas tradicionales de Naginata citadas anteriormente. También solemos combinar la Naginata con otras armas (katana, tanto, shoto, etc), y por supuesto en técnicas contra adversarios armados con katana, naginata, yari, bo…así como desarmados.
Dani Esteban -Kôryu- * es Instructor Shihan de la Bujinkan.
Imparte clases de Budo Taijutsu y Ninjutsu en Bushi Dojo (Barcelona)
Para más información :danikoryu@yahoo.com
* Kôryu : Además de “escuela antigua” o “estilo antiguo”, dependiendo del kanji utilizado tiene varios significados. Por ejemplo en mi Bugo (nombre marcial) significa Dragón de Luz.